domingo, 12 de julio de 2009

Adiós al señor Kurtz, de Juan de Dios García

ADIÓS AL SEÑOR KURTZ

El fuego al aire libre,
una tarde tranquila. Suenan guitarras dulces,
sin instrucciones, solo deleitando.
No nos interesa el color del cielo,
tampoco sostener conversación.
Muy poco sitio para el odio aquí, en Sidi,
el fin de las colonias africanas.
Mantén viva esta ilusión de paraíso
todo el tiempo que puedas.
Dale la autoridad que se merece
al comportamiento inútil del péndulo.
No importa recordártelo de nuevo:
para vivir alegre, intuir la mentira
de las ideologías, moldear la realidad
con los sueños, hacer un barrido de estrellas.
No rechaces a Dios, hazlo literatura.

JUAN DE DIOS GARCÍA