miércoles, 28 de octubre de 2009

Busca, de Adam Zagajewski

BUSCA

Volví a la ciudad
donde fui niño
y adolescente y un viejo de treinta años.
La ciudad me recibió con indiferencia,
los megáfonos de sus calles murmuraban:
¿no ves que el fuego todavía arde?,
¿no oyes el estrépito de las llamas?
Vete.
Busca en otro lugar.
Busca.
Busca la verdadera patria.

ADAM ZAGAJEWSKI

sábado, 24 de octubre de 2009

Ética del soldado, de Nestor Barrón

ÉTICA DEL SOLDADO

Fui engendrado por un siglo
que huyó con el rabo entre las patas.
Es por eso que si me lo cruzo en
algún bar,
simplemente
lo derribo de un puñetazo en la boca y
continúo liando mi cigarrillo (siempre
fumo en bares en los que, pase
lo que pase, el héroe
soy yo).

Vinieron a buscar a los judíos, a
los negros, a los bolivianos. Pero
a mí no.
En realidad sí vinieron,
pero siempre me ocupé
de que no me encontraran en casa.

Yo hubiera podido darte esa vida
que soñabas.
Pero es que tengo esta puta rosa blanca en el pecho
que sangra
que sangra
que desangra.

NESTOR BARRÓN

jueves, 22 de octubre de 2009

El caracol..., de Conrado Santamaría

EL CARACOL Y LA ESTRELLA DE LA MAZORCA
(Poema infantil)
Al caracol zapatista

¡Ay, qué alta
la estrella de la mazorca
con su zarcillo y su ajorca!

Trepa y trepa por la caña
el caracol con su concha,
¡temblores de la mañana!

La mariposa, revuelo
de risas y de colores,
le abanica los sudores
y lo remonta en su vuelo:

“¡Eh, caracol,
aleluya,
que ya es tuya
la estrella de la esperanza!”

CONRADO SANTAMARÍA

martes, 20 de octubre de 2009

El matrimonio, de Khalil Gibran

EL MATRIMONIO

Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre.
Aunque las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días.
Juntos estaréis en la memoria silenciosa de Dios.
Mas dejad que en vuestra unión crezcan los espacios.
Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.
Amaos uno a otro, mas no hagáis del amor una prisión.
Mejor es que sea un mar que se mezca entre orillas de vuestra alma.
Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis sólo en una.
Compartid vuestro pan, mas no comáis de la misma hogaza.
Cantad y bailad juntos, alegraos, pero que cada uno de vosotros conserve la soledad para retirarse a ella a veces.
Hasta las cuerdas de un laúd están separadas, aunque vibren con la misma música.
Ofreced vuestro corazón, pero no para que se adueñen de él.
Porque sólo la mano de la Vida puede contener vuestros corazones.
Y permaneced juntos, más no demasiado juntos:
Porque los pilares sostienen el templo, pero están separados.
Y ni el roble ni el ciprés crecen el uno a la sombra del otro.

KHALIL GIBRAN

domingo, 18 de octubre de 2009

Salud mental, de Patricio Rascón Fernández

SALUD MENTAL

El siquiatra me dobló la dosis de antidepresivos
Y me concertó una cita con la sicóloga

Ni se le pasó por la cabeza recetarme una renta digna
Que me permitiera emprender una vida
Y alejarme del trabajo asalariado

Velaba por el negocio

No podía permitirse el lujo
De dejarme salir de allí sano

PATRICIO RASCÓN FERNÁNDEZ

miércoles, 14 de octubre de 2009

Hexaedro rosa, de Villena

HEXAEDRO ROSA (V)

Puedes venir desnuda a mi fiesta de amor.
Yo te vestiré de caricias.
Música, la de mis palabras;
perfume el de mis versos;
corona, mis lágrimas sobre tu cabellera.
¿Qué mejor cinturón para tu talle, qué cinturón más tierno, más fuerte y más justo que el que te darán mis brazos?... Para tu seno, ¿qué mejor ceñido que mis manos amorosas?...
¿Qué mejor pulsera para tus muñecas que las que formen mis dedos al tomarlas para llevar tus manos a mi boca?...
Una sola mordedura, cálida y suave, a un lado de tu pecho, será un broche único para sujetar a tu cuerpo la clámide ceñida y maravillosa de mis besos…
Puedes venir desnuda a mi fiesta de amor. Yo te vestiré de caricias…

RUBÉN MARTÍNEZ VILLENA

lunes, 12 de octubre de 2009

Mujer de esquinas, de Giovanni Collazos

MUJER DE ESQUINAS

Tú no vales sesenta euros, créetelo. No vales ni el papel ni el metal de ningún bolsillo.

Te asomas por una esquina y desde lejos te ves pequeña. No estoy en tu piel, pero tu mirada me dice que no quieres hacerlo.

Todos los hombres que has sufrido te desean diez minutos, después el amargo de la carne se te queda en la boca. Tú no vales eso.

El poeta sólo escribe en el límite de lo que sabe y siente, tú, en cambio, te desvives, te desgarras, proyectas en minutos todo el dolor del mundo, mientras un pene te martiriza para que puedas pagar tus gastos.

No eres culpable, mujer de mirada impenetrable, de lengua insípida, de tacones arduos y rimel lujurioso.

Tú no mereces eso, mujer. Tú eres incalculable.

GIOVANNI COLLAZOS

sábado, 10 de octubre de 2009

Vída más elevada, de Fiedrich Hölderlin

VIDA MÁS ELEVADA

Su vida escoge el hombre, su objetivo,
Gana libre de error sabiduría, pensamientos,
Recuerdos que perdiéronse en el mundo,
Y nada puede contrariar su valor íntimo.

El esplendor de la Naturaleza embellece sus días,
Otórgale su espíritu nuevas vestiduras
En su interior, y así contempla la verdad,
Y el más alto sentido, y las más singulares preguntas.

Puede así el hombre conocer entonces el sentido de la vida,
Nombrar su meta lo más alto, lo más elevado,
Saber que uno es el sentido de la humanidad y de la vida,
Considerar que el más alto sentido es la más noble vida.

FRIEDRICH HÖLDERLIN

jueves, 8 de octubre de 2009

Mujer en su ventana, de Olga Orozco

MUJER EN SU VENTANA

Ella está sumergida en su ventana contemplando las brasas del anochecer, posible todavía.
Todo fue consumado en su destino, definitivamente inalterable desde ahora
como el mar en un cuadro, y sin embargo el cielo continúa pasando
con sus angelicales procesamientos.
Ningún pato salvaje interrumpió su vuelo hacia el oeste; allá lejos
seguirán floreciendo los ciruelos, blancos, como si nada,
y alguien en cualquier parte levantará su casa sobre el polvo y el humo de otra casa.
Inhóspito este mundo. Áspero este lugar de nunca más.
Por una fisura del corazón sale un pájaro negro y es la noche
–¿o acaso será un dios que cae agonizando sobre el mundo?-,
pero nadie lo ha visto, nadie sabe, ni el que se va creyendo
que los lazos rotos nacen preciosas alas,
los instantáneos nudos del azar, la inmortal aventura,
aunque cada pisada clausure con un sello todos los paraísos prometidos.
Ella oyó en cada paso la condena.
Y ahora ya no es más que una remota, inmóvil mujer en su ventana,
la simple arquitectura de la sombra asilada en su piel,
como si alguna vez una frontera, un muro, un silencio, un adiós,
hubieran sido el verdadero límite, el abismo final entre una mujer y un hombre.

OLGA OROZCO

martes, 6 de octubre de 2009

Iluminaciones de Rimbaud

IV

Soy el santo que reza en la terraza –como los animales mansos que van paciendo hasta el mar de Palestina.

Soy el sabio en el sillón sombrío. Las ramas y la lluvia se arrojan contra la ventana de la biblioteca.

Soy el viandante de la carretera entre bosques enanos; el rumor de las esclusas ahoga mis pasos. Miro largamente la melancólica colada de oro del crepúsculo.

Sería con gusto el niño abandonado en el embarcadero roto que flota en alta mar, el paje que camina por la alameda, con la frente en el cielo.

Los senderos son ásperos. Los montículos se cubren de retama. El aire está inmóvil. ¡Qué lejos quedan los pájaros y las fuentes! Tiene que ser el fin del mundo, camino adelante.

ARTHUR RIMBAUD

domingo, 4 de octubre de 2009

Viva la libertad, de Pier Paolo Pasolini

VIVA LA LIBERTAD

Si no se grita viva la libertad
Humildemente
No se grita viva la libertad.
Si no se grita viva la libertad
Riendo
No se grita viva la libertad.
Si no se grita viva la libertad
Con amor
No se grita viva la libertad.
Vosotros, hijos de los hijos
Gritáis con desprecio
Con rabia, con odio
Viva la libertad.
Por eso no gritáis
Viva la libertad.

PIER PAOLO PASOLINI

viernes, 2 de octubre de 2009

En ninguna parte, de Dorin Popa

EN NINGUNA PARTE

no estoy presente en ninguna parte
y de ninguna parte me ausento

muchas veces he deseado
no ser ya,
aunque nunca en efecto
haya vivido

al lado florece imperial la ortiga
al lado aviones de colores
van despegando

no me condenaron en ninguna parte
pero en ninguna parte tengo escapatoria

DORIN POPA