miércoles, 31 de marzo de 2010

El por qué del viento, de Laura Riding

EL POR QUÉ DEL VIENTO

Debemos aprender mejor
lo que somos y lo que no.
No somos el viento.
No somos el humor trashumante que incita
nuestras mentes a un vertiginoso desamparo.
Debemos distinguir mejor
entre nosotros y los extraños.

Hay muchas cosas que no somos.
Hay muchas cosas que no son.
Hay muchas cosas que no debemos ser.

LAURA RIDING

lunes, 29 de marzo de 2010

El hombre imaginario, de Nicanor Parra

EL HOMBRE IMAGINARIO

El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario

NICANOR PARRA

jueves, 25 de marzo de 2010

Yo no sé nada, de Oliverio Girondo

YO NO SÉ NADA

Yo no sé nada
Tú no sabes nada
Ud. no sabe nada
El no sabe nada
Ellos no saben nada
Ellas no saben nada
Uds. no saben nada
Nosotros no sabemos nada

OLIVERIO GIRONDO

martes, 23 de marzo de 2010

Las pobres, de Rolando Revagliatti

LAS POBRES

Criaturas de quien sea o lo que sea
que las inutilice

Las endurecidas por el infortunio, las desplumadas
las chacales reducidas
a la sofocación

Las pésimas para mentir, las excelentes estafadoras
las pobres de cualquier pobreza explícita
las ricas de cualquier riqueza implícita

Las subsidiadas por papá, las postergadas por mamá

No está muy en el fondo la pobreza de la criatura codiciosa

En la altitud más imperial
la criatura roe la fantasmática
de un pobre pan
Y rica torta atraganta
a la desmesurada criatura indigente

¡Pobres criaturitas
las demasiado defendidas!
¡Pobres las ofensivas
criaturitas!

ROLANDO REVAGLIATTI

jueves, 18 de marzo de 2010

Una poesía pública, de Allen Ginsberg

UNA POESÍA PÚBLICA

El hecho es que los rusos son maricas
y los chinos también, son grandes maricas amarillas
Los norteamericanos maricas por naturaleza
huyeron hacia el Nuevo Mundo a reventar indios
ahora vamos a permitir que una compañía carbonífera
ocupe sus territorios

Somos tan maricas que explotamos bombas atómicas
sobre los japoneses
Yo mismo soy un marica famoso, hay que serlo para reconocer a otro
y sé que el secretario de estado XYZ es un delicado marica
le dió sus monedas a las Juntas asesinas de indígenas en Guatemala
demasiado asustado para mirar en los ojos de los Escuadrones de la Muerte
en el Salvador
gritando sobre la amenaza que representa la pequeñísima Nicaragua
para el desnutrido México
El presidente ABC es el más grande de los maricas
Hollywood es marica
La Corporación Bechtel es marica
Maricas como éstos les entregaron 200 billones a los patoteros del Pentágono
pues temían ser apaleados si no les permitían a los Generales apoderarse
de todo el dinero
Y el público norteamericano también es marica
Tiene miedo de que si no da todo lo que tiene en el bolsillo
al Departamento de Defensa
los hombres musculosos del Pentágono y los guapos de la CIA
fajarán al Congreso y a la Corte Suprema
y se adueñarán de todo el Bloque Occidental

ALLEN GINSBERG

miércoles, 17 de marzo de 2010

El río..., de Manoel de Barros

EL RÍO...

El río que hacía una vuelta detrás de nuestra casa era la imagen de un vidrio blando que hacía una vuelta detrás de casa.

Después pasó un hombre y dijo: esa vuelta que hace el río por atrás de tu casa se llama ensenada.

No era ya la imagen de una culebra de vidrio que hacía una vuelta detrás de casa.

Era una ensenada.

Me parece que el nombre empobreció la imagen.

MANOEL BARROS

martes, 16 de marzo de 2010

Noches blancas, de Paul Auster

NOCHES BLANCAS

No hay nadie aquí,
y el cuerpo dice: todo lo dicho
no debe ser dicho. Pero nadie
es un cuerpo igualmente, y lo que el cuerpo dice
nadie lo oye
excepto tú.

Nevada y noche. La repetición
de un asesinato
entre los árboles. La pluma
se mueve sobre la tierra: qué ocurrirá
lo ignora, y la mano que la sostiene
ha desaparecido.

No obstante, escribe.
Escribe: en el principio,
entre los árboles, un cuerpo vino caminando
desde la noche. Escribe:
la blancura del cuerpo
es del color de la tierra. Es tierra,
y la tierra escribe: todo
es del color del silencio.

Ya no estoy aquí. Nunca he dicho
lo que tú dices
que he dicho. Y, con todo, el cuerpo es un lugar
donde nada muere. Y, cada noche,
desde el silencio de los árboles, sabes
que mi voz
viene caminando hacia ti.

PAUL AUSTER

lunes, 15 de marzo de 2010

Encuentros casuales, de Juan Carlos Mestre

ENCUENTRO CASUALES

Encontré una moneda bajo la alfombra,
me dijo, gástame en tu felicidad.
Encontré tu horquilla de pelo bajo la mesilla de noche,
no es mía, debe ser de otra chica.
Encontré entre las sábanas una reina de ajedrez,
hace tiempo que no sacabas las fichas.
Encontré una bandeja inglesa en la tienda de viejo,
no era antigua ni inglesa.
Encontré una novia que era la caraba,
pero tenía pecas del tamaño de un platillo de postre.
Encontré una peseta, una tuerca, un embudo sin asa,
para qué habrían de servir esas cosas.
Encontré un zorro, la oportunidad de mi vida,
lo maté y clavé su piel a secar.
Encontré en la puerta a quienquiera que fuese,
sería yo mismo.

JUAN CARLOS MESTRE

viernes, 12 de marzo de 2010

Principio, de Juan Marqués

PRINCIPIO

No finjas que no sabes
que este minuto en el que todo cambia
es diario pero es irrepetible.

Sé valiente y levanta la cabeza:
acepta lo que ves
y agradece la vida mientras puedas.

Es el amanecer sobre la tierra,
y es la primera vez.

Lo has visto. Lo has perdido. Lo has ganado.

JUAN MARQUÉS