martes, 28 de diciembre de 2010

Dentro de un tiempo..., de Giuss

Dentro de un tiempo volveré
y esto ya no será como es hoy;
este lugar será distinto
y yo también.

Dentro de un tiempo volveré
y este poema ya no será como es hoy
y yo tampoco.

GIUSSEPPE DOMINGUEZ

lunes, 27 de diciembre de 2010

Sí, mis amigos..., de Juanele

SÍ, MIS AMIGOS, ALLÍ EN ESOS ROSTROS...

Sí, mis amigos. allí en esos rostros está el rostro.
El rostro que en la noche, en medio de la tempestad, entre
relámpagos,
en medio del martirio, con la sonrisa última muchas veces,
algunos entrevieron y saludaron como un alba.
La poesía también fue, la poesía también es, un llamado en la
noche,
tímido o firme, pero un llamado hacia ese rostro.
Acaso la belleza esté allí. Estamos seguros de que la belleza
está allí.
En ese resplandor que casi vuelve imprecisos los rasgos.
Sin velos. Como la luz de las aguas y de las flores en un puro
mediodía.
O como la del corazón que ha encontrado su centro.
Y las manos, ah, las manos que sufrieron las cadenas y
sangraron, las manos,
son aquellas, sí, aquellas que allá tejen la guirnalda del sueño
a lo largo de la tierra en la casa común.
Veis los dedos ahora finos afiebrados en torno de los tallos y
de los pétalos,
y de los pulsos precisos, y sobre las "páginas que defienden
su blancura",
y sobre los silencios, tantos silencios que luego han de cantar?
Veis el gesto abierto hacia la colina que despierta como una
novia o como una hija?
Veis el gesto desvelado sobre el paisaje de las infinitas
respuestas
en la escala toda, relativa, del vértigo?
Pero veis sobre todo, pero sentís sobre todo,
que por las manos ahora fluye, recién fluye, la corriente,
la clara, la profunda corriente en que la criatura puede mirarse
de veras y ver el infinito?
Sí, mis amigos, allí en esos rostros está el rostro.
La belleza está allí, nuestra belleza.

JUAN LAURENTINO ORTIZ

jueves, 23 de diciembre de 2010

La brisa..., de Rumi

LA BRISA...

La brisa de la mañana guarda secretos para ti
No te vayas a dormir.
Debes pedir lo que realmente quieres
No te vayas a dormir.
La gente va y viene a través del umbral
Donde los dos mundos se tocan
No te vayas a dormir

RUMI

martes, 21 de diciembre de 2010

Voy a hablar de la esperanza, de Vallejo

VOY A HABLAR DE LA ESPERANZA

Yo no sufro este dolor como César Vallejo. Yo no me duelo ahora como
artista, como hombre ni como simple ser vivo siquiera. Yo no sufro
este dolor como católico, como mahometano ni como ateo. Hoy sufro
solamente. Si no me llamase César Vallejo, también sufriría este mismo
dolor. Si no fuese artista, también lo sufriría. Si no fuese hombre ni
ser vivo siquiera, también lo sufriría. Si no fuese católico, ateo ni
mahometano, también lo sufriría. Hoy sufro desde más abajo. Hoy sufro
solamente.

Me duelo ahora sin explicaciones. Mi dolor es tan hondo, que no tuvo
ya causa ni carece de causa. ¿Qué sería su causa? ¿Dónde está aquello
tan importante, que dejase de ser su causa? Nada es su causa; nada ha
podido dejar de ser su causa. ¿A qué ha nacido este dolor, por sí
mismo? Mi dolor es del viento del norte y del viento del sur, como
esos huevos neutros que algunas aves raras ponen del viento. Si
hubiera muerto mi novia, mi dolor sería igual. Si la vida fuese, en
fin, de otro modo, mi dolor sería igual. Hoy sufro desde más arriba.
Hoy sufro solamente.

Miro el dolor del hambriento y veo que su hambre anda tan lejos de mi
sufrimiento, que de quedarme ayuno hasta morir, saldría siempre de mi
tumba una brizna de yerba al menos. Lo mismo el enamorado. ¡Qué sangre
la suya más engendrada, para la mía sin fuente ni consumo!

Yo creía hasta ahora que todas las cosas del universo eran,
inevitablemente, padres o hijos. Pero he aquí que mi dolor de hoy no
es padre ni es hijo. Le falta espalda para anochecer, tanto como le
sobra pecho para amanecer y si lo pusiesen en la estancia oscura, no
daría luz y si lo pusiesen en una estancia luminosa, no echaría
sombra. Hoy sufro suceda lo que suceda. Hoy sufro solamente.

CÉSAR VALLEJO

lunes, 13 de diciembre de 2010

Labios sim beijos, de Luis Rogelio Nogueras

LABIOS SIM BEIJOS
(Imitación de Carlos Drumond de Andrade)


Otra boca besa la boca que mi boca ya no besa
otras manos tocan las manos que mis manos
ya no tocan
otros ojos se miran en los ojos que ya no ven
mis ojos

boca que te fuiste
manos que se fueron
ojos que se fueron

mi mano escribe el poema
que mi boca no quiere repetir, no
que mis ojos no quieren leer, no
mi mano escribe el poema de tu boca
(que tampoco repetirá tu boca)
el poema de tus ojos
(que tampoco leerán tus ojos)
el poema de tus manos
(que tus manos no tocarán)

se fue la boca, sí
se fueron las manos, sí
se fueron los ojos, sí

solo queda el poema
manco
ciego
mudo

LUIS ROGELIO NOGUERAS

jueves, 9 de diciembre de 2010

Trilce, de Vallejo

TRILCE

Hay un lugar que yo me sé
en este mundo, nada menos,
adonde nunca llegaremos.

Donde, aun si nuestro pie
llegase a dar por un instante
será, en verdad, como no estarse.

Es ese sitio que se ve
a cada rato en esta vida,
andando, andando de uno en fila.

Más acá de mí mismo y de
mi par de yemas, lo he entrevisto
siempre lejos de los destinos.

Ya podéis iros a pie
o a puro sentimiento en pelo,
que a él no arriban ni los sellos.

El horizonte color té
se muere por colonizarle
para su gran Cualquiera parte.

Mas el lugar que yo me sé,
en este mundo, nada menos,
hombreado va con los reversos.

-Cerrad aquella puerta que
está entreabierta en las entrañas
de ese espejo. -¿Ésta? -No; su hermana.

No se puede cerrar. No se
puede llegar nunca a aquel sitio
do van en rama los pestillos.

Tal es el lugar que yo me sé.

CÉSAR VALLEJO