miércoles, 30 de marzo de 2011

Oración..., de Luis Rogelio Nogueras

ORACIÓN POR EL HIJO QUE NUNCA VA A NACER

Éramos tan pobres, oh hijo mío,
tan pobres
que hasta las ratas nos tenían compasión.
Cada mañana tu padre iba a la ciudad
para ver si algún poderoso lo empleaba
-aunque tan sólo fuera para limpiar los establos
a cambio de un poco de arroz-.
Pero los poderosos
pasaban de largo sin oír quejas
ni ruegos.
Y tu padre volvía en la noche,
pálido, y tan delgado bajo sus ropas raídas
que yo me ponía a llorar
y le pedía a Jizo,
dios de las mujeres encintas
y de la fecundidad,
que no te trajera al mundo, hijo mío,
que te librara del hambre
y la humillación.
Y el buen dios me complacía.

Así fueron pasando años sin alma.
Mis pechos se secaron,
y al cabo
tu padre murió
y yo envejecí.
Ahora sólo espero el fin,
como espera el ocaso a la noche
que habrá de echarle en los ojos
su negro manto.
Pero al menos
gracias al buen Jizo
tú escapaste del látigo de los señores
y de esta cruel existencia de perros.
Nada ni nadie te hará sufrir.
Las penas del mundo no te alcanzarán
jamás,
como no alcanza la artera flecha
al lejano halcón.

LUIS ROGELIO NOGUERAS

martes, 29 de marzo de 2011

Luna de dos hemisferios, de Sri. Aurobindo

LUNA DE LOS HEMISFERIOS

Una balsa áurea de luna flota lenta y oscila
Y un fuego arroja luz azul clara y álgida
A la cola de dragón prendida de la noche lánguida
Que a lo lejos brilla -bañándose,
Junto a concilios luminosos de estrellas deslizándose,
Encielando la tierra y ahogando el corazón en vilo
Con honduras de océano y hálitos de Infinito.

Un barco áureo de luna navega siempre o deriva
En los cielos del espíritu, azul su quilla, sin pausar nunca,
Y vierte un fuego azul plata en esta gris llanura,
Rizo del dragón nocturno -apresurándose,
La luminosa idea-estrella guía balanceándose
Hacia la Aurora, su hogar-bahía, a la Luz sin velo,
Al rostro-sol Infinito, a lo revelado Eterno.

SRI. AUROBINDO

lunes, 28 de marzo de 2011

Vida detenida, de Juan Carlos Ortega

VIDA DETENIDA

Detengo el tiempo.
También detengo el placer
y por último, intento detener
el pensamiento, quedar libre
de todo, mientras estoy dentro
de ti. Abandono el peso
de mi cuerpo que me sujeta
y escucho el silencio.
Me vacío, o me lleno
de irrealidad tal vez,
como si flotase en la total oscuridad.
No es ausencia de mí mismo,
ni olvido de la vida.
Más bien es armonía:
ser árbol en el bosque
o vida sin forma alguna,
piedra arrastrada por el agua río abajo
o paisaje inabarcable,
universo de infinitas estrellas.

Una gota de sudor resbalando
por mi rostro rompe la pausa.
Regresa el tiempo
y el placer, como una luz
a través de la grieta
por la que entro
dentro de ti.

JUAN CARLOS ORTEGA

viernes, 25 de marzo de 2011

Un soneto de Francisco Luis Bernárdez

SONETO

Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,

si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.

FRANCISCO LUIS BERNÁRDEZ

lunes, 21 de marzo de 2011

Un poema de Rumi

Deja tus preocupaciones
y ten un corazón completamente limpio,
como la superficie de un espejo
que no contiene imágenes.
Si quieres un espejo claro,
contémplate
y mira la verdad sin vergüenza,
reflejada por el espejo.
Si se puede pulir metal
hasta asemejarlo a un espejo,
¿qué pulido podría necesitar
el espejo del corazón?
entre el espejo y el corazón
ésta es la única diferencia:
el corazón oculta secretos,
pero el espejo no.

RUMI

jueves, 17 de marzo de 2011

Ascensión, de Wang Wei

ASCENSIÓN

El caserío anidó en el acantilado.
Entre nubes y nieblas la posada:
Atalaya para ver la caída del sol.
Abajo el agua repite montes ocre.
Se encienden las casas de los pescadores.
Un bote solo, anclado. Los pájaros regresan.
Soledad grande. Se apagan cielo y tierra.
En calma, frente a frente, el ancho río y el hombre.

WANG WEI

martes, 15 de marzo de 2011

Adolescencia, de Vicente Aleixandre

ADOLESCENCIA

Vinieras y te fueras dulcemente,
de otro camino
a otro camino. Verte,
y ya otra vez no verte.
Pasar por un puente a otro puente.
-El pie breve,
la luz vencida alegre-.

Muchacho que sería yo mirando
aguas abajo la corriente,
y en el espejo tu pasaje
fluir, desvanecerse.

VICENTE ALEIXANDRE

lunes, 14 de marzo de 2011

Perdida del poema..., de Luis Rogelio Nogueras

PERDIDA DEL POEMA DE AMOR LLAMADO "NIEBLA"

Ayer he escrito un poema magnifico
lástima
lo he perdido no se dónde
ahora no puedo recordarlo
pero era estupendo
decía mas o menos
que estaba enamorado
claro lo decía de otra forma
ya les digo era excelente
pero ella amaba a otro
y entonces venía una parte
realmente bella donde hablaba de
los árboles el viento y luego
más adelante explicaba algo acerca de la muerte
naturalmente no decía muerte decía
oscura garra o algo así
y luego venían unos versos extraordinarios
y hacia el final
contaba como me había ido caminando
por una calle desierta
convencido de que la vida comienza de nuevo
en cualquier esquina
por supuesto no decía esa cursilería
era bueno el poema

lástima de pérdida
lástima de memoria

LUIS ROGELIO NOGUERAS

jueves, 10 de marzo de 2011

Elegías de Duino (II), de Rainer Maria Rilke

ELEGÍA SEGUNDA

Todo ángel es terrible. Y no obstante, ¡ay de mí!,
yo os canto, casi letales pájaros del alma,
sabiendo lo que sois. ¿Qué fue del tiempo de Tobías,
cuando uno de los más resplandecientes se apareció ante el humilde umbral,
un poco disfrazado para el viaje y sin ser tan temible?
(Como un jóven que contempla a otro, lo miraba con curiosidad.)
Si ahora el peligroso arcángel, desde detrás de las estrellas
con sólo dar un paso descendiese hasta aquí,
de un vuelco nuestro propio corazón nos mataría. ¿Quiénes sois?

Tempranas perfecciones, vosotros, los mimados de la creación,
crestas elevadas, arreboladas cimas aurorales
de todo lo creado, polen de la divinidad en flor,
articulaciones de luz, pasadizos, escalas, tronos,
espacios de esencia, escudos de felicidad, tumultos
de un sentimiento tormentosamente arrebatado, y de pronto,
solitarios, espejos: que la propia belleza que irradian
la recogen de nuevo en propio rostro.

Porque sentir para nosotros es, ¡ay!, desvanecerse,
exhalamos nuestro ser; de ascua en ascua
despedimos cada vez un aroma más ténue. Tal vez alguien nos diga:
sí, has entrado en mi sangre, la primavera y este cuarto
se han llenado de ti... ¡de qué nos serviría!, no puede retenernos,
desaparecemos en él y entorno a él. Y a esos que son bellos,
¡ay!, ¿quién los retendrá? Sin cesar la apariencia
se disipa en su rostro. Como el rocío de la hierba matutina
lo nuestro asiende de nosotros, como el calor de un plato
ardiente. ¡Oh, la sonrisa!, ¿adónde? ¡Oh, mirada a lo alto!:
nueva, huidiza y cálida ola del corazón-;
¡ay de mí!: somos, no obstante. ¿El universo en que nos disolvemos
sabe a nosotros? ¿Recogen los ángeles
sólo lo suyo realmente, lo que emana de ellos
o hay también en ellos, como por descuido, un poco
de nuestro ser? ¿Estamos solamente mezclados con sus rasgos
como esa vaguedad que hay en el rostro
de una mujer encinta? Ellos no lo notan en el torbellino
de su vuelta a sí mismos. (¡Cómo iban a notarlo!)

Los amantes podrían, si lo comprendiesen,
decirse maravillas en el aire nocturno. Pues parece
que todo nos esconde. Mira, los árboles son, las cosas
que habitamos existen todavía. Sólo nosotros pasamos
por delante de todo como un aire que cambia.
Y todo coincide en silenciarnos, en parte por vergüenza,
en parte, quizá, por una esperanza inexpresable.

A vosotros, amantes que uno a otro os bastáis,
yo os pregunto por nosotros. Os tocáis. ¿Tenéis pruebas?
Ved, a mí me ocurre que mis manos se percatan
la una de la ora, o que mi rostro fatigado
se refugie en ellas. Esto me da la sensación,
un poco de mí mismo. ¿Quién, sin embargo, se atrevería por ello a ser?
Pero vosotros que os crecéis en el éxtasis del otro
hasta que él, abrumado, os suplica:
¡no más!; vosotros, los que bajo vuestras manos
os hacéis tan abundantes como los años de vendimia;
vosotros que a veces desaparecéis sólo
porque el otro prevalece: a vosotros os pregunto por nosotros. Ya sé
que os tocáis tan dichosos porque la caricia persiste,
porque el lugar que, tiernos, cubrís no se desvanece;
porque debajo de él experimentáis un poco la pura duración.
Por eso os prometéis con el abrazo casi de eternidad. Y sin embargo
cuando habéis superado el terror de las primeras miradas
y el anhelo junto a la ventana, y ese primer paseo,
una vez, juntos por el jardín, decidme, amantes:
¿seguís siéndolo aún? Cuando os lleváis el uno al otro
a la boca para beber,-: sorbo a sorbo:
¡ay, qué extrañamente se evade de su acción el que bebe!

¿No os asombró nunca en las estelas áticas la discreción
de los gestos humanos? ¿No se posan allí amor y despedida
tan suavemente sobre los hombros, como si estuvieran
hechos de otra materia sin apretar a pesar de la fuerza que mantienen
los torsos.
Dueños de sí, supieron expresarlo: esto somos nosotros,
esto es nuestro, así es como nos tocamos; con más fuerza
nos oprimen los dioses. Pero eso es cosa de los dioses.

Si nosotros pudiéramos encontrar también algo humano puro, contenido,
una estrecha franja de tierra fecunda que nos perteneciese,
entre la piedra y la corriente. Pues nuestro propio corazón nos sigue
sobrepasando siempre, como a ellos. Y ya no podemos
contemplarlo en imágenes
que lo calmen, ni en los cuerpos divinos
que, al ser más grandes, lo moderan.

RAINER MARIA RILKE

martes, 8 de marzo de 2011

Tarde, de Juanele

TARDE

El mundo es un pensamiento
realizado de la luz.
Un pensamiento dichoso.
De la beatitud, el mundo
ha brotado. Ha salido
del éxtasis, de la dicha,
llenos de sí, esta tarde,
infinita, infinita,
con árboles y con pájaros
de infancia ¿de qué infancia?
¿de qué sueño de infancia?

JUAN LAURENTINO ORTIZ

viernes, 4 de marzo de 2011

La mantis religiosa, de José Watanabe

LA MANTIS RELIGIOSA

Mi mirada cansada retrocedió desde el bosque azulado por el sol
hasta la mantis religiosa que permanecía inmóvil a 50 cm. de mis ojos.
Yo estaba tendido sobre las piedras calientes de la orilla del Chanchamayo
y ella seguía allí, inclinada, las manos contritas,
confiando excesivamente en su imitación de ramita o palito seco.

Quise atraparla, demostrarle que un ojo siempre nos descubre,
pero se desintegró entre mis dedos como una fina y quebradiza cáscara.

Una enciclopedia casual me explica ahora que yo había destruido
a un macho
vacío.
La enciclopedia refiere sin asombro que la historia fue así:
el macho, en su pequeña piedra, cantando y meneándose, llamando
hembra
y la hembra ya estaba aparecida a su lado,
acaso demasiado presta
Y dispuesta.

Duradero es el coito de las mantis.
En el beso
ella desliza una larga lengua tubular hasta el estómago de él
y por la lengua le gotea una saliva cáustica, un ácido,
que va licuándole los órganos
y el tejido del más distante vericueto interno, mientras le hace gozo,
y mientras le hace gozo la lengua lo absorbe, repasando
la extrema gota de sustancia del pie o del seso, y el macho
se continúa así de la suprema esquizofrenia de la cópula
a la muerte.
Y ya viéndolo cáscara, ella vuela, su lengua otra vez lengüita.

Las enciclopedias no conjeturan. Ésta tampoco supone qué última palabra
queda fijada para siempre en la boca abierta y muerta del macho.
Nosotros no debemos negar la posibilidad de una palabra
de agradecimiento.

JOSÉ WATANABE

jueves, 3 de marzo de 2011

Nueva teoría sobre el Big Bang, de Gioconda Belli

NUEVA TEORÍA SOBRE EL BIG BANG

El Big Bang fue el orgasmo primigenio:
Orgasmo de los Dioses amándose en la nada.
Cada vez que te amo repito la génesis universal
protones y neutrones, neutrinos y fotones
saltan de mi encendidos a crear nuevos mundos
centellas y meteoros se cruzan con mis gritos
te amo mientras mis pulmones crean la Vía Láctea de nuevo
y el sol vuelve a nacer redondo y amarillo de mi boca
la luna se me suelta de los dedos
Marte, Plutón, Neptuno, Venus, Saturno y sus anillos
las novas, súper novas, los agujeros negros
anillos concéntricos de galaxias innombrables
se desgajan de mis contorsiones.
Soy Gaia, soy todas las Diosas explotando.
Entre luz de centellas tu planeta de fuego
prende mis luces todas
brotan mundos cometas meteoros se hacen trizas
lluvias de estrellas danzan en el arco del éter
nace por fin la tierra sus edades de magma y cataclismos
la primera partícula de vida moviéndose en la hierba
su cilicio
y luego es el silencio
velocidad de materia que se dispersa en círculos
tus soles y mis soles se asientan en su espacio
es el frío la grandeza del tiempo
la eternidad el azul y el rojo
los sonidos, la estática
el amor insondable tu amor tierno tus manos en mi frente
las campanas a lo lejos bing bang bing bang bing bang
bing bang
Big Bang.

GIOCONDA BELLI

miércoles, 2 de marzo de 2011

Vida, de Dámaso Alonso

VIDA

Entre mis manos cogí
un puñadito de tierra.
Soplaba el viento terrero.
La tierra volvió a la tierra.
Entre tus manos me tienes,
tierra soy.
El viento orea
tus dedos, largos de siglos.
Y el puñadito de arena
-grano a grano, grano a grano-
el gran viento se lo lleva.

DÁMASO ALONSO

martes, 1 de marzo de 2011

Belleza y Amor, de Rumi

BELLEZA Y AMOR

A través de la eternidad
la Belleza descubre Su forma exquisita
en la soledad de la nada;
coloca un espejo ante Su Rostro
y contempla Su propia belleza.
Él es el conocedor y lo conocido,
el observador y lo observado;
ningún ojo excepto el Suyo
ha observado este Universo.

Cada cualidad Suya encuentra una expresión:
la Eternidad se vuelve el verde campo de Tiempo y Espacio;
Amor, el jardín que da la vida, el jardín de este mundo.
Toda rama, hoja y fruto
revela un aspecto de su perfección:
los cipreses insinúan Su majestad,
las rosas dan nuevas de Su belleza.

Siempre que la Belleza mira,
el Amor también está allí;
siempre que la belleza muestre una mejilla sonrosada
el Amor enciende su fuego con esa llama.
Cuando la belleza mora en los oscuros vallecitos de la noche
el Amor viene y encuentra un corazón
enredado en los cabellos.
La Belleza y el Amor son cuerpo y alma.
La Belleza es la mina, el Amor, el diamante.

Juntos han estado
desde el principio de los tiempos,
lado a lado, paso a paso.

RUMI