lunes, 28 de marzo de 2011

Vida detenida, de Juan Carlos Ortega

VIDA DETENIDA

Detengo el tiempo.
También detengo el placer
y por último, intento detener
el pensamiento, quedar libre
de todo, mientras estoy dentro
de ti. Abandono el peso
de mi cuerpo que me sujeta
y escucho el silencio.
Me vacío, o me lleno
de irrealidad tal vez,
como si flotase en la total oscuridad.
No es ausencia de mí mismo,
ni olvido de la vida.
Más bien es armonía:
ser árbol en el bosque
o vida sin forma alguna,
piedra arrastrada por el agua río abajo
o paisaje inabarcable,
universo de infinitas estrellas.

Una gota de sudor resbalando
por mi rostro rompe la pausa.
Regresa el tiempo
y el placer, como una luz
a través de la grieta
por la que entro
dentro de ti.

JUAN CARLOS ORTEGA