martes, 5 de julio de 2011

El protagonismo robado, de Julio Raúl Cordal Barrio de Mendoza

EL PROTAGONISMO ROBADO

Érase una vez un moro de Valdemoro,
tenía dientes de conejo,
con ellos araba el suelo,
tenía una tripa rechoncha,
con la que explotaba como una bomba,
tenía una nariz tan gorda como la de una foca,
cuando Pinocho le veía, le decía:
¡vaya fosas nasales más espectaculares!
Tenía unas patas de canguro con las que parecía un burro,
tenía una sonrisa tan fea como la de una bruja vieja,
tenía unas cejas circulares,
como las del profesor de mates,
tenía unos ojos saltones,
como los mocos de los ratones,
tenía una ropa tan extraña,
como la de los hipies de Finlandia.
Ahora vamos al grano que tienes en la mano.
Este hombre llamado José,
era peluquero en una tienda de deportes.
Un día sin saber el peligro que le acechaba,
vio una brisa tragando montañas,
la brisa era tan débil que devoraba las casas de la gente.
Entonces el bebé Pepito Monólogo tuvo una idea genial,
pero también era un plan fatal,
así que pidió a la brisa que se marchase con un viento grave,
la brisa obedeció y se marchó sin ton ni son.
Así fue como Pepito Monólogo robó el protagonismo de el moro de Valdemoro.
Como esta historia ha sido demasiado mala y alocada,
No pondremos FIN,
Sino:

.
¡  Por Fin p             n  i  f  r              Por Fin p
¡  P            o          p             o          P             o
¡  o  f i n   r           o              p          o  f i n   r
¡  r                          r    f  i   n            r    f
¡  f                                                     i       n

FIN!



JULIO RAÚL CORDAL BARRIO DE MENDOZA
(11 años de edad)