lunes, 31 de octubre de 2011

Siga la flecha, de Rolando Revagliatti

SIGA LA FLECHA

Aquí donde he llegado
no sé qué es

Sé que
sin saber a dónde
he llegado

he sabido
dirigirme.

ROLANDO REVAGLIATTI

jueves, 27 de octubre de 2011

Plantas marinas, de Amy Lowell

PLANTAS MARINAS

Fría cae la luna sobre la arena de las dunas
y las algas ondean y fulguran;
el tenue ritmo de mi reloj dice
que son ya las doce y cuarto;
y no oigo nada todavía
salvo los golpes del viento sobre el mar.

AMY LOWELL

viernes, 21 de octubre de 2011

La colina, de Edgar Lee Masters

LA COLINA

¿Dónde están Elmer, Herman, Bert, Tom y Charley,
El débil de voluntad, el fuerte de brazo, el payaso, el borrachín, el luchador?
Todos, todos están durmiendo sobre la colina.

Uno murió de una fiebre,
Uno murió quemado en una mina,
Uno fue muerto en una pendencia,
Uno murió en una cárcel,
Uno cayó de un puente trabajando asiduamente para sus niños y esposa-
Todos, todos están durmiendo, durmiendo, durmiendo sobre la colina.

¿Dónde están Ella, Kate, Mag, Lizzie y Edith,
El tierno corazón, el alma simple, la ruidosa, la orgullosa, la feliz?
Todas, todas están durmiendo sobre la colina.

Una murió en un vergonzoso nacimiento de un niño,
Una de un frustrado amor,
Una a manos de un bruto en un burdel,
Una de un orgullo roto, en la búsqueda del deseo del corazón;
Una después de vivir lejos en Londres y París
Había llevado a su pequeño espacio a Ella y Kate y Mag-
Todas, todas están durmiendo, durmiendo, durmiendo sobre la colina.

¿Dónde están el Tío Isaac y Tía Emily,
Y el viejo Towny Kincaid y Sevigne Houghton,
Y Major Walker quien había conversado
Con venerables hombres de la revolución?
Todos, todos están durmiendo sobre la colina.

Ellos les llevaron hijos muertos de la guerra,
E hijas cuyas vidas estaban aplastadas,
Y sus niños sin padres, llorando-
Todos, todos están durmiendo, durmiendo, durmiendo sobre la colina.
¿Dónde está el viejo Fiddler Jones
Quien jugó con la vida todos sus noventa años,
Arrostrando la cellisca con pecho desnudo,
Bebiendo, alborotando, no pensando en la esposa ni en los parientes,
Ni en el oro, ni en el amor, ni en el cielo?
¡He aquí! Él parlotea sobre pescados fritos por largo tiempo,
Sobre las carreras de caballos por largo tiempo en Clary Grove,
De lo que Abe Lincoln dijo
Una vez en Springfield.

EDGAR LEE MASTERS

miércoles, 19 de octubre de 2011

Mujer leyendo, de Aazam Abidov

MUJER LEYENDO

Una mujer está sentada en la villa
La villa está en un basurero
Y la mujer tiene una joroba:
Ella está leyendo

Está oscuro en el basurero,
Una luz tenue
Cruza la villa

La mujer está leyendo
Bajo la pálida luz de la vela

Su esperanza de vida es tenue, muy tenue
La mujer está leyendo en mi sueño

AAZAM ABIDOV

martes, 18 de octubre de 2011

Yo te espero, de Miguel Barnet

YO TE ESPERO

Yo te espero
bajo los signos rotos
del cine cantonés.
Yo te espero
en el humo amarillo
de una estirpe deshecha.
Yo te espero
en la zanja donde navegan
ideogramas negros
que ya no dicen nada.
Yo te espero a las puertas
de un restaurante
en un set de la Paramount
para una película que se filma a diario.
Dejo que la lluvia me cubra
con sus raíles de punta
mientras presiento tu llegada.
En compañía de un coro de eunucos,
junto al violín de una sola cuerda
de Li Tai Po,
yo te espero.
Pero no vengas
porque lo que yo quiero realmente
es esperarte.

MIGUEL BARNET

lunes, 17 de octubre de 2011

El puro no, de Oliverio Girondo

EL PURO NO

EL NO
el no inóvulo
el no nonato
el noo
el no poslodocosmos de impuros ceros noes que noan noan
noan
y nooan
y plurimono noan al morbo amorfo noo
no démono
no deo
sin son sin sexo ni órbita
el yerto inóseo noo en unisolo amodulo
sin poros ya sin nodulo
ni yo ni fosa ni hoyo
el macro no ni polvo
el no más nada todo
el puro no
sin no

OLIVERIO GIRONDO

jueves, 13 de octubre de 2011

Un poema de Eduardo Dalter

Dejá que entre la luz,
dejala que entre,

que se acomode,
que abra su valija;

no vayas a echarla;
dale de comer;

dejá que ande por la casa.

EDUARDO DALTER

viernes, 7 de octubre de 2011

Alba, de Hugo Mujica

ALBA

Quieto,

como no moviéndose
para que la sangre no rebase
la boca

Quieto,

como sintiendo un pájaro
herido
en la palma de la mano

sin cerrar la mano
sin abrir los ojos.

hay una fe que es absoluta:

una fe sin esperanza.

HUGO MUJICA

jueves, 6 de octubre de 2011

La gente quiere leerme, de Aazam Abidov

LA GENTE QUIERE LEERME

Visto una traje
Largo
De la cabeza hasta los pies.
Está hecho de letras árabes,
De hilo hecho de algodón y piedra,
El hilo es dorado
El algodón y la piedra tienen la forma
De letras árabes.
La gente quiere leerme,
Lo intentan.
Algunas veces son las letras de algodón
Las que tocan sus ojos
Otras, son las de piedra.
Ellos quieren leerme
Ellos quieren leer al que nunca supo leerse a sí mismo.

AAZAM ABIDOV

miércoles, 5 de octubre de 2011

Uno de Whitman

Hoy, antes del alba, subí a las colinas, miré los cielos llenos de
luminarias y le dije a mi espíritu:

Cuando conozcamos todos estos mundos y el placer y la sabiduría de
todas las cosas que contienen, ¿Estaremos tranquilos y satisfechos?

Y mi espíritu dijo:

No, ganaremos esas alturas sólo para seguir adelante.

WALT WHITMAN

lunes, 3 de octubre de 2011

Un poema de Edith Lomovasky

El Bauhaus
a estas alturas
es una anciana desgreñada

El bulevard Rotschild
me infunde la falsificación
de una caricia

Remonto
una fila de sicomoros torturados.

Esto es un tic tac
No la palpitación confusa
de dos cuerpos

Me resisto a despedirme
del texto de mis pasos

Nadie pisa firme
en este cúmulo de ojos.

Otros refugios
cavados en el cielo
rompen el azul

Me despido
de la extremidad del goce y la plegaria.

Esto
no es la nitidez.

Hay un sol
que sirve para fundir
el metal
a las carnes calladas

Un húmero sin nombre
roza los mercados

Esta frágil y soberbia
primera persona
se va
se va
pero la piel
aún la atrapa.

EDITH LOMOVASKY