lunes, 3 de octubre de 2011

Un poema de Edith Lomovasky

El Bauhaus
a estas alturas
es una anciana desgreñada

El bulevard Rotschild
me infunde la falsificación
de una caricia

Remonto
una fila de sicomoros torturados.

Esto es un tic tac
No la palpitación confusa
de dos cuerpos

Me resisto a despedirme
del texto de mis pasos

Nadie pisa firme
en este cúmulo de ojos.

Otros refugios
cavados en el cielo
rompen el azul

Me despido
de la extremidad del goce y la plegaria.

Esto
no es la nitidez.

Hay un sol
que sirve para fundir
el metal
a las carnes calladas

Un húmero sin nombre
roza los mercados

Esta frágil y soberbia
primera persona
se va
se va
pero la piel
aún la atrapa.

EDITH LOMOVASKY