miércoles, 16 de noviembre de 2011

Tenía 20 años..., de Ana Pérez Cañamares

49.
(de "Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado")

Te mueves ignorando tu cuerpo
y eso te hace eternamente amigo del aire;
y me anulas, me ciegas con tu ignorancia,
más sublime y poderosa que cualquier forma de conocimiento.
Como una puerta en medio del desierto,
has caído en medio de este paisaje
para convertirte en dios.
No hay lugar a apelaciones.
Yo te descubriré de tus túnicas sagradas.
Soy simple,
pero a dios venero.

ANA PÉREZ CAÑAMARES