lunes, 19 de diciembre de 2011

Las ventajas de aprender, de Kenneth Rexroth

LAS VENTAJAS DE APRENDER

Soy un hombre sin ambiciones
y con pocos amigos, totalmente incapaz
de ganarse la vida, que no
rejuvenece, fugitivo de alguna condena.
Solitario, mal vestido, qué importa?
A medianoche me preparo una taza
de vino blanco caliente y semillas de cardamomo.
Con una rasgada bata gris y vieja boina,
me siento en el frío a escribir poemas,
a dibujar desnudos en los arrugados márgenes,
a copular con quinceañeras
ninfómanas de mi imaginación.

KENNETH REXROTH