lunes, 13 de febrero de 2012

Un poema del libro: Cuando Dios se equivoca, de Carmen Moreno

Mamá decía que el mundo sería mío
si dejaba de morderme las uñas.
Ahora me muerdo la sangre
y el mundo se evapora
en el universo que me legaron sus manos.

Mamá dice:
"parece que te duele la mirada",
pero yo apenas recuerdo
otra forma de verme,
de vernos.

Mamá me escribe en un servilleta:
"El desalluno está aí,
Coje la leche del frigorífico"
y yo me doy cuenta de que no sabe escribir,
pero no importa.

Ella me limpia las costras en mi ausencia
y yo la lloro para cuando no esté.
Mamá me susurra:
"Claro que no, mi niña,
tú no estás loca",
pero yo sé que me miente
para que no me retuerza la lengua
y deje de balbucear palabras extrañas.
telescopio, tintineo, detritus.
Yo le cuento que me irritan las
palabras
y que a ratos
no sé quién es.

A menudo rindo mis rodillas
y me tiro del pelo y grito,
me castigo de hambre y
el miedo del que me escondo aquí,
en el baúl de los juguetes.
Este miedo que me apaga las luces
y me empuja contra mi náusea
me contagia de muerte.

CARMEN MORENO