miércoles, 9 de mayo de 2012

Un poema de Michel Houellebecq

La finalidad de la vida es amar
Todos lo dicen, todos lo saben
Tus palabras son inútiles
Ya no siento tu cuerpo frágil

Y la finalidad de mi vida se desdibuja
Todo recto hacia delante, la torre Montparnasse
Cuyos pisos pausadamente
Se iluminan como un sueño ido a pique.

Atravesamos el centro comercial
Como una envoltura irisada
Cuyos estímulos neuróticos
Delimitan un destino brutal.

Es nuestra vida, es nuestra muerte
Lo que se dibuja en las redes
La ciudad alimenta a sus verdugos
Y el asco anega nuestros cuerpos.

Experiencias inarticuladas,
Compro revistas sexuales
Repletas de fantasmas crueles
En el fondo, es necesario eyacular

Y quedarse dormido como un trozo de carne
Sobre un colchón desfondado
De niño, caminaba por la landa
recogía flores encorvadas
Y soñaba con el mundo entero
De niño, caminaba por la landa
La landa era suave a mis pies.

MICHEL HOUELLEBECQ