miércoles, 31 de octubre de 2012

Un poema de Maram al-Masri


He venido a ti pero sin perfume
y sin joyas
he venido a ti
como soy realmente
sin marco
sin falsedad
he venido a ti...
como habitante de la Tierra.


Maram al-Masri

viernes, 26 de octubre de 2012

Un poema de Nikolai Gumiliov

El sexto sentido

Maravilloso tener vino enamorado,
Y pan amoroso en el horno para nosotros,
Y una mujer, extenuada, a quien
Le ha sido dado deleitarnos.

Qué podemos hacer con esta aurora rosada
Que cobija los cielos helados,
Donde reina el silencio y el sosiego celeste,
¿Qué podemos hacer con tantos versos ineludibles?

Ni comer, ni beber, ni besar.
El instante vuela incontenible,
Y aunque nos esforcemos
Estamos condenados a pasar sin detenernos.

Somos como el niño que olvidando sus juegos
Espía, a veces el baño de las muchachas
Y sin saber nada acerca del amor
Se atormenta con tantos deseos misteriosos.

Como otrora en los bosques tupidos
Criaturas huidizas, bramando de impotencia,
Presentían sobre sus hombros
Las alas que aún no salían.

De igual manera, siglo tras siglo,
Bajo el escalpelo de la naturaleza y el arte,
grita nuestro espíritu, desfallece la carne,
Originando el órgano del sexto sentido.

Nikolai Gumiliov

miércoles, 24 de octubre de 2012

Poemas eróticos de Nogueras

POEMAS ERÓTICOS
(Fragmentos)

Nadie puede decir con certeza
si en el dibujo de Souza
la pareja terminó y descansa
o aún no ha comenzado.
Da lo mismo, sin embargo:
si terminaron, pueden volver a empezar,
si aún no han comenzado,
terminarán tarde o temprano.

Hay muchos modos de jugar
al caballo y al jinete.
Aquí, por ejemplo,
la muchachayegua tiene su premio,
pero también la muchachajinete tiene
el suyo.
Después, seguramente,
cambiarán los papeles.

LUIS ROGELIO NOGUERAS

martes, 23 de octubre de 2012

Un poema de Marina Tsvetáyeva

A TI, DENTRO DE UN SIGLO

A ti, que nacerás dentro de un siglo,
cuando de respirar yo haya dejado,
de las entrañas mismas de un condenado a muerte,
con mi mano te escribo.

¡Amigo, no me busques! ¡Los tiempos han cambiado
y ya no me recuerdan ni los viejos!
¡No alcanzo con la boca las aguas del Leteo!
Extiendo las dos manos.

Tus ojos: dos hogueras,
ardiendo en mi sepulcro -el infiernoy
mirando a la de las manos inmóviles,
la que murió hace un siglo.

En mis manos -un puñado de polvomis
versos. Adivino que en el viento
buscarás mi casa natal.
O mi casa mortuoria.

Orgullo: cómo miras a las mujeres,
las vivas, las felices; yo capto las palabras:
"¡Impostoras! ¡Ya todas están muertas!
Sólo ella está viva.

Igual que un voluntario le ha servido.
Conozco sus anillos y todos sus secretos.
¡Ladronas de los muertos!
¡De ella son los anillos!"

¡Mis anillos! Me pesa,
hoy me arrepiento
de haberlos regalado sin medida.
¡Y no supe esperarte!

También me da tristeza que esta tarde
tras el sol haya ido tanto tiempo
y he ido a tu encuentro,
dentro de un siglo.

Apuesto -dice él- que vas a maldecir
a todos mis amigos en sus oscuras tumbas.
¡Todos la celebraban! Pero un vestido rosa
nadie le ofreció.

¿Quién era el generoso? Yo no: soy egoísta.
No oculto mi interés si no me matas.
A todos les pedía cartas,
para por las noches besarlas.

¿Decirlo? ¡Lo diré! El no-ser es un tópico.
Y ahora, para mí, eres ardiente huésped.
Les negarás la gracia a todas las amantes
para amar a la que hoy es sólo huesos.

MARINA TSVETÁYEVA

viernes, 5 de octubre de 2012

Un poema de Rumi

El Señor ha susurrado algo
Al oído de las rosas,
Por eso se abren
Cada día a la caricia luminosa.

Ha murmurado algo a la piedra
Y por eso ha surgido
la gema preciosa que centellea
allá en el fondo de la mina.

También dice algo al oído del sol
Cuyas mejillas deslumbran
Con relucientes destellos.
¿Qué será lo que el Señor
Ha susurrado al oído del hombre
Para que éste sea capaz
De amar… incluso a Dios?

RUMI