miércoles, 12 de diciembre de 2012

Un texto de Ana Ajmátova

Se han quedado pegadas dos hojas de tu libro, una gota de miel
accidentalmente derramada. Al despegarlas, contemplo que las palabras
se han unido en otro poema, tú, que en ellos hablabas de sueños
sobrenaturales, del color púrpura, de la chacona de Bach, de la
aurora, de flores y poetas, de rostros hundidos, de tus poemas del
cuaderno quemado...Y sin embargo, esa gota queriendo borrar los años
terribles, cuando reinaban los lutos sobre las calles de Leningrado.
Como si con una gota de miel bastase.

Ana Ajmátova