jueves, 31 de enero de 2013

El último caso del inspector, de Wichy

El último caso del inspector

El lugar del crimen
no es aún el lugar del crimen:
es sólo un cuarto en penumbras
donde dos sombras desnudas se besan.

El asesino
no es aún el asesino:
es sólo un hombre cansado
que va llegando a su casa un día antes de lo previsto,
después de un largo viaje.

La víctima
no es aún la víctima:
es sólo una mujer ardiendo
en otros brazos.

El testigo de excepción
no es aún el testigo de excepción:
es sólo un inspector osado
que goza de la mujer del prójimo
sobre el lecho del prójimo.

El arma del crimen
no es aún el arma del crimen:
es sólo una lámpara de bronce apagada,
tranquila, inocente
sobre una mesa de caoba.

Luis Rogelio Nogueras

martes, 29 de enero de 2013

Poeta de Sur África

PATERNÓSTER

Estoy parada sobre una roca enorme en Paternoster
el mar golpea franjas de espuma verde clara
en el aire
valiente
miro fijamente cada puñetera ola
en las tripas al romper
la roca tiembla bajo las plantas de mis pies
los músculos de mis muslos se abultan
mi pelvis abandona su resignada adquirida inclinación
qué diablos! yo soy roca soy piedra soy duna
mis tetas hacen un claro silbido de tetera de cobre
mis manos agarran Moordbaai y Bekbaai
mis brazos se lanzan extáticos más allá de mi cabeza
yo soy
yo soy
dios me oye
una jodida mujer libre

ANTJIE KROG

viernes, 25 de enero de 2013

Huérfano salvaje, de Allen Ginsberg

Huérfano salvaje
(fragmento)

Observa desde el corazón
ardiente de pureza -
porque la carga de la vida
es amor,
pero acarreamos el peso      
fatigosamente,
y hemos por lo tanto de descansar en brazos del amor
finalmente
hemos de descansar en brazos
del amor..     
No hay reposo
sin amor, ningún sueño
sin sueños
de amor -
ya sean locos o helados obsesionados de ángeles
o máquinas, el deseo final
es amor
- puede no ser amargo,
puede no negar, puede no retener
de ser negado:
el peso es demasiado grande
- ha de dar a cambio de nada
como es entregado el pensamiento 
en la soledad en toda la excelencia
de su exceso.

Allen Ginsberg


jueves, 24 de enero de 2013

Poeta de Niger

SAHEL OH MI PAÍS!

¿Has visto a mi país
Que se muestra con el dedo?
¿Has visto a mi Sahel desnudo
Que tirita de frío?
¿Has visto al sol acorralado
En las venas de las plantas?
¿Y al Gao excedido
Afectado de calvicie precoz
Que inclina su cabeza
Como para ponernos de testigos?

¿Has visto todo eso?
¿Has visto a mi Sahel
Que inspira asco?
Mi vaca hoy en día
Se alimenta de su boñiga
¿Has visto a mi Sahel?
¿Has visto a mi país
Donde las cabras se aburren
Bajo los árboles desolados
Mira, mira la tierra vencida
Que te ofrece sus fisuras
Como para un último contacto
¿Has visto a mi Sahel donde
Las armazones desfondadas
Se blanquean al sol
Esperando las cuentas estadísticas?
Mira, mira a mi Sahel desnudo
Que tirita de frío
Mira y dime
¿Cuántos vientres hay inflados de plegarias?
Mira las armazones desfondadas cataplúm!
¡Cuántas vacas acurrucadas!
¡Cuántas plantas que se marchitan!

Sobre la tierra escamosa
Oh, mi país herido
Como una mujer indigna
Tú despliegas tu desnudez
Supremo desafío
A la humanidad

ADAMOU IDE

miércoles, 23 de enero de 2013

Materia de poesía, de Wichy

Materia de poesía

Qué importan los versos que escribiré después
ahora
cierra los ojos y bésame
carne de madrigal
deja que palpe el relámpago de tus piernas
para cuando tenga que evocarlas en el papel
cruza entera por mi garganta

entrégame tus gritos voraces
tus sueños carniceros

Qué importan los versos donde fluirás intacta
cuando partas
ahora dame la húmeda certeza de que estamos vivos
ahora
posa intensamente desnuda
para el madrigal donde sin falta
florecerás mañana

Luis Rogelio Nogueras

martes, 22 de enero de 2013

Poeta de Djibouti

NOCHE EXPANDIDA

rostro viejo
rostro otro hombre
niña rostro niño
sala de espera
cielo naranja
bailarines de espalda bailarines de frente
muchacha con lágrimas
pimiento molido
joven llevando carretilla
mujer-luna que teje
niño que mama
sol que desciende sobre el pueblo
hombre habla solo
y ve mujer que camina trenzando
pollo de sacrificio
pompa solar
mujer sacude bebé y además
personas y paisajes amalgamándose y fundiéndose

ABDOUHRAMAN WABERI

lunes, 21 de enero de 2013

Poema de Oliverio Girondo

Él

¿DÓNDE estará?
¿Dónde se habrá escondido?

Creí que se ocultaba entre los ruidos.
Lo busqué.
Se había ido.

Sospeché que habitaba el desamparo.
Fui a su encuentro.
No estaba.

Pensé que su presencia me cegaba.
Me aparté.
No vi nada.

Esperaba encontrarlo en mi camino.
Lo esperé.
Aún lo espero.

Oliverio Girondo

viernes, 18 de enero de 2013

Poeta de Túnez

somos huéspedes desconocidos
en la casa del mundo
el mar la ola el escollo
el navegante descubriendo
la ausencia de boyas

somos el ojo que ve el ojo
y la visión que nos borra
somos aquello que miramos
en el fondo de los ojos
y que sabe que somos

somos lo único y el número
la cosa y su contrario
la multiplicación de lo visible
el ojo abierto sobre lo invisible

somos la sombra de la sombra
que entre la oscura claridad del sueño dormita

somos la huella sobre la arena
somos cada letra del alfabeto

somos el oráculo y el homenaje
la máscara suspendida en el árbol
el templo y el objeto ofrecido
a la luz muerta del templo

somos la pregunta
que no exige respuesta
somos la pregunta y la respuesta
ya que ellas no suman más que uno

somos el círculo
que se crea él mismo ad infinito
caminamos a grandes pasos en los dos sentidos
el calendario de los hombres
como una escala del horizonte
antes de ser invitados a franquear
de un salto el vacío que nos separa
de nuestro nacimiento

oscilando entre ebriedad y terror
somos eso que sabemos
y aquello que ignoramos
lloramos lágrimas de ámbar

somos la primera y la última palabra
la estrofa y el canto
y la boca que deseamos
aferrar a la cara del silencio

somos la mano insumisa
que traza el signo
el vértigo delante del abismo
abierto por el poema

cuando una palabra en nosotros duda ser dicha
alcanzamos la soledad más íntima
somos el paso y la marcha
el camino y la vía
y el último umbral que franquearemos
somos el lugar donde termina el mundo
aquel donde comienza

para quien nació cerca del mar
siempre el cielo será reflejo
de aquella otra parte que nos ha formado
la memoria es vasta como el mundo

ésta no es una ausencia tú me acompañas
como jamás me ha dejado
el canto de la mar en sus espirales de nácar
cuando tú vengas (porque tú vendrás)
es fuera del tiempo de los hombres
tú habrás hecho tu duelo de las nubes
como cada día la tierra se anudará a la luz
tú vendrás y quizás serás tú
el último serás tú el primero

el mundo es vasto como la memoria
a veces me pregunto quién habla por mi boca
quién hace éste sueño antes del alba
o entre el milagro del día
quién transcribe las palabras sobre la página
me sopla los silencios
troquela mis noches en cuartos
y condensa el rumor del mundo
en un suspiro de mujer
cuando yo venga (porque yo vendré)
ignoraremos el claro de luna helado
el rosario de los días y de las noches
extendidos entre la palma luminosa del sol
no sabremos más nada del mundo
y lo conoceremos todo
estaremos tan lejos de él que estaremos muy cerca
el tiempo que dura un vistazo alargaremos el tiempo
nos recordaremos nos olvidaremos
reviviremos el tiempo de infancia
seremos parlanchines seremos mudos
nos enraizaremos en las venas de la luz

cuando tú vengas (porque tú vendrás)
será para nuevos nacimientos
cerraremos las pupilas gemelas del sueño
seguiremos con la mirada navíos invisibles
contando hasta siete siete veces
y seremos pacientes impacientes
tormentosos apacibles porque de la palabra
al silencio y del silencio al aliento
habremos estado muy cerca de abolir el tiempo

vértigo despertares secretos
has tomado el lugar del día y el de la noche
desde entonces temo la prueba
y la multiplicación de las horas
rota sobre el espejo de tu cielo
soy una estrella muerta
una impronta vacía un reflejo

voy al azar desligada de la tierra
me miro vivir con los ojos cerrados
sobre los espejismos sin consecuencia del mundo
y permanezco sin excusa
caigo entre el eco impreciso del silencio
mientras que incineran mis sombras
que existían sin mi

no vuelvo la cabeza más que al llamado de mi nombre
yo bordeo lo imprevisible
el sufrimiento se burla de mí
el día la noche me hacen falta
la espera desposa la soledad
y la sombra que desciende sobre mi
rodea de negro mis ojos

yo me corono de indiferencia
y lloro arco iris inconcebibles
tengo bajo la lengua un delirio de palabras
que uno no se imagina y que solo libera
el vértigo transparente de los pájaros
estoy por fuera del espacio
ya no se saludar el tiempo

como en otra lengua
se oculta el secreto de las vocales
signos invisibles que el ojo recrea
yo inauguro la pérdida de un rostro

el ojo es una estrella entre un cielo negro
una lágrima de luz traza su surco
entre la claridad que hará el día
la hoja de los cuerpos cortará el espacio

llevamos el recuerdo de una ribera antigua
la antorcha del tiempo se consume
el ser refugiado en el ser busca su sombra
lenguaje perfecto del silencio

yo me empeño en hacer revivir
el pasado entre mi ojo izquierdo
el ojo derecho que el sol ilumina
se inventa un futuro incierto

yo no concibo la tierra sin el cielo
la luz sin el sacrificio de las tinieblas
el agua sin la sed de las piedras
el poema sin el ser el lugar sin la búsqueda

soy el absoluto del círculo y su tensión
la noche y la iluminación la sombra
y el umbral el fuego y el símbolo del fuego
yo soy mil yo soy una

yo comienzo y me recomienzo
entre el infinito de las metamorfosis
entre el calendario inagotable del tiempo
yo accedo a tu séptimo día

AMINA SÄID

jueves, 17 de enero de 2013

Definición del arte, de Eduardo Galeano

Definición del arte

Portinari no está -decía Portinari. Por un instante asomaba
la naríz, daba un portazo y desaparecía.
Eran los años treinta, años de cacería de rojos en Brasil,
y Portinari se había exiliado en Montevideo.
Iván Kmaid no era de esos años, ni de ese lugar; pero
mucho después, él se asomó por los agugeritos de la
cortina del tiempo y me contó lo que vio:
Cándido Portinari pintaba de la mañana a la noche, y
de noche también.
-Portinari no está -decía.
En aquel entonces, los intelectuales comunistas del
Uruguay iban a tomar posición ante el realismo socialista
y pedían la opinión del prestigioso camarada.
-Sabemos que usted no está, maestro -le dijeron, y le
suplicaron:
-Pero, ¿no nos permitiría un momento? Un momentito.
Y le plantearon el asunto.
-Yo no sé -dijo Portinari.
y dijo:
-Lo único que yo sé, es esto: el arte es arte o es mierda.

Eduardo Galeano

miércoles, 16 de enero de 2013

Poeta de Ghana

MODZAWE

para S.K.M y L.K.

Debe trazarse una línea en alguna parte.

Y cuando con su toalla de baño
Tirada en su hombro mañanero,
Dios sale de su puerta abandonada por el amanecer
Por el camino invisible que lleva
Al río-mar del sol naciente,
Me atravesaré en su caminar, y
Plantando un pie y un cuarto
Firmemente en la tierra débil,
Lamentaré hasta sacar el mundo-infierno
De mis adentros y luego gritaré:
¡Alguien se ha robado
Los huesos de mi bisabuela!

Permite que los seres humanos sean seres humanos de nuevo.
Permite que los seres humanos sean seres humanos de nuevo.
Permite que los seres humanos sean seres humanos de nuevo.

Cuando el fantasma mismo de Dios quita los cabellos de mi calavera,
Mientras el cielo silencioso de todo esto es testigo,
Le rogaré al sapo trotador que le enseñe a mi cuero
Cómo andar de puntillas contra la corriente en el silbido de la serpiente,
Cuando Dios mismo desarma mi brazo,
Mientras el viento salvaje de todo esto es testigo,
Reanudaré la canción que doma el hechizo
Del veneno del pitón y el beso de la doncella.

Cuando las nubes blancas y tiernas
En el cielo encima saludado por el sol
Encostran en un pedazo nacido de piedad
De carbón más oscuro que la oscuridad,
¡Desciende O Dios! ¡Desciende O Dios!
Sobre el calabozo-jungla mamífero
Y ayuda a tus discípulos a enseñarme
A olvidar esas mismas cosas
Que no debería olvidar:
El respirar, el pensar y el soñar.

¡Desciende O Dios! ¡Desciende O Dios!
Al eco-llanto-retumbe y música del
Dodonpo y el Odono
Y el Bintim Obonu festivo,
Ábrete paso por la zona Zaana
De la luz once años luz.
¡Desciende O Dios! ¡Desciende O Dios!
¡Alguien se ha robado
Los huesos de mi bisabuela!

Permite que los seres humanos sean seres humanos de nuevo.
Permite que los seres humanos sean seres humanos de nuevo.
Permite que los seres humanos sean seres humanos de nuevo.

ATUKWEI OKAY

martes, 15 de enero de 2013

La paradoja de nuestro tiempo

Tenemos casas más grandes, pero familias más pequeñas;
más comodidades pero menos tiempo.
Tenemos más títulos, pero menos sentido común;
más conocimientos, pero menos criterio;
más medicinas, pero menos salud.
Hemos ido a la luna y hemos vuelto,
pero nos cuesta cruzar la calle para conocer a los nuevos vecinos.
Hemos construido ordenadores que almacenan más información
para reproducirla más que nunca,
pero gozamos de menos comunicación.
Nos hemos excedido en cantidad,
quedándonos cortos en calidad.
Es la era de la comida rápida y la digestión lenta;
de hombres altos pero de poco carácter;
de los grandes beneficios y las relaciones superficiales.
Es la era en que hay mucho en el escaparate,
pero nada en el interior.

Dalai Lama

lunes, 14 de enero de 2013

Halt, de Luis Rogelio Nogueras

Halt!

Recorro el camino que recorrieron 4000000
de espectros.
Bajo mis botas, en la mustia, helada tarde de
otoño
cruje dolorosamente la grava.
Es Auschwitz, la fábrica de horror
que la locura humana erigió
a la gloria de la muerte.
Es Auschwitz, estigma en el rostro sufrido de
nuestra época.
Y ante los edificios desiertos,
ante las cercas electrificadas,
ante los galpones que guardan toneladas de
cabellera humana
ante la herrumbrosa puerta del horno donde
fueron incinerados
padres de otros hijos,
amigos de amigos desconocidos,
esposas, hermanos,
niños que, en el último instante,
envejecieron millones de años,
pienso en ustedes, judíos de Jerusalem y Jericó,
pienso en ustedes, hombres de la tierra de Sión,
que estupefactos, desnudos, ateridos
cantaron la hatikvah en las cámaras de gas;
pienso en ustedes y en vuestro largo y doloroso
camino
desde las colinas de Judea
hasta los campos de concentración del III Reich.
Pienso en ustedes
y no acierto a comprender
cómo
olvidaron tan pronto
el vaho del infierno

Luis Rogelio Nogueras

viernes, 11 de enero de 2013

Un poema de Baudelaire

ELEVACIÓN

Por encima de los lagos, por encima de los valles,
De las montañas, de los bosques, de las nubes, de los mares,
Allende el sol, allende lo etéreo,
Allende los confines de las esferas estrelladas,

Mi espíritu, tú me mueves con agilidad,
Y, como un buen nadador que desfallece en la onda,
Tú surcas alegremente la inmensidad profunda
Con una indecible y máscula voluptuosidad.

¡Vuela muy lejos de esas miasmas mórbidas,
Ve a purificarte en el aire superior,
Y bebe, como un puro y divino licor,
La luminosidad que colma los espacios límpidos!

Detrás del tedio y los grandes pesares
Que abruman con su peso la existencia brumosa,
Dichoso aquel que puede con ala vigorosa
Arrojarse hacia los campos luminosos y serenos;

¡Aquel cuyos pensamientos, cual alondras,
Hacia los cielos matutinos tienden un libre vuelo!
¡Que se cierna sobre la vida, y alcance sin esfuerzo
El lenguaje de las flores y de las cosas mudas!

CHARLES BAUDELAIRE

miércoles, 9 de enero de 2013

Poema Kuba

No hay aguja sin punta penetrante
No hay navaja sin hoja afilada
La muerte llega a nosotros de muchas formas.
Con nuestros pies andamos por la tierra del chivo
Con nuestras manos tocamos el cielo de Dios
Algún día futuro, en el calor del mediodía,
seré llevado en hombros
a través del pueblo de los muertos
Cuando muera, no me entierren bajo los árboles del bosque,
le temo a sus espinas.
Cuando muera, no me entierren bajo los árboles del bosque,
le temo al agua que gotea.
Entiérrenme bajo los grandes árboles umbrosos del mercado
Quiero escuchar los tambores tocando
Quiero sentir los pies de los que bailan.

(Canto del Congo Central)

viernes, 4 de enero de 2013

Cuando la luna es de melón, de Ana Ajmatova

Cuando la luna es de melón...

Cuando la luna es de melón una tajada en la ventana
Y en redor es la calina cerrada la puerta y la casa encantada
Por las azules ramas de glicinas y en la fuente de arcilla hay agua fría
Y la nieve del paño y arde una bujía de cera
Tal que en la niñez, mariposas zumban
La calma, que no oye mi palabra, retumba
Entonces de lo negro de rincones rembrandtianos algo se ovilla de pronto
Y se esconde allí a mano, pero no me estremezco, ni me asusto siquiera...
La soledad en sus redes me hizo prisionera
El gato negro el alma me mira, como ojos centenarios
Y en el espejo mi doble es tal vez mi contrario.
Voy a dormir dulcemente, buenas noches, noche.

Ana Ajmatova

jueves, 3 de enero de 2013

Arte poética, de Wichy

Arte poética

Ahora sé
que el poema, antes de ser las líneas trazadas
con prisa,
es la conversación en el café,
la sonrisa azul de Blanca Luz,
la muerte de este hombre,
el apretón de manos o la vida entre dos.

Ahora sé
que trazar estas líneas
no es
sino la forma última de hacer la poesía,
el último acto del poema,
la función de trasplantar la vida a la hoja.

La poesía empieza en todas partes
y termina siempre en los papeles.

Luis Rogelio Nogueras

miércoles, 2 de enero de 2013

Francamente no sé qué decirles, de Nicanor Parra

Francamente no sé qué decirles

Francamente no sé qué decirles
estamos al borde de la III Guerra Mundial
y nadie parece darse cuenta de nada
si destruyen el mundo
¿creen que yo voy a volver a crearlo?

Nicanor Parra