viernes, 25 de enero de 2013

Huérfano salvaje, de Allen Ginsberg

Huérfano salvaje
(fragmento)

Observa desde el corazón
ardiente de pureza -
porque la carga de la vida
es amor,
pero acarreamos el peso      
fatigosamente,
y hemos por lo tanto de descansar en brazos del amor
finalmente
hemos de descansar en brazos
del amor..     
No hay reposo
sin amor, ningún sueño
sin sueños
de amor -
ya sean locos o helados obsesionados de ángeles
o máquinas, el deseo final
es amor
- puede no ser amargo,
puede no negar, puede no retener
de ser negado:
el peso es demasiado grande
- ha de dar a cambio de nada
como es entregado el pensamiento 
en la soledad en toda la excelencia
de su exceso.

Allen Ginsberg