viernes, 12 de abril de 2013

Abril y Silencio, de Tomas Tranströmer

La primavera yace desierta.
La zanja, oscura como terciopelo
se arrastra junto a mí
sin reflejos. 

Tan solo irradian
las flores amarillas. 
Soy llevado en mi sombra
como un violín
en su caja negra. 

Lo único que quiero decir
reluce fuera del alcance
como la plata
en la casa de empeños.