lunes, 27 de mayo de 2013

En el aeropuerto, de Wislawa Szymborska

Corren uno hacia otro con los brazos abiertos,
exclamando entre risas: ¡Por fin! ¡Por fin!
Visten hábitos invernales,
cálidos gorros,
bufandas,
pesadas botas
-pero sólo a nuestros ojos.
A los suyos, están desnudos.