martes, 14 de mayo de 2013

Zazen, de José Kozer

Desde una ventana en altos la lancha seguida por el 
martín pescador, avanza.

Las aguas, forjan el estero: las aguas forjan una 
península.

No desembocan.

En una habitación el pescador al alba se rasura 
delante de un pedazo cuarteado de espejo 
delante de la jarra sobre la palangana que 
extrajera de alguna rotura del agua.