jueves, 27 de junio de 2013

Teatro, de Sara Valverde

Parte I. El amor cala los huesos

(En escena una cama vacia y yo, persona, haciendo de actriz)

–El amor cala los huesos
–Y se hizo lluvia en tus ojos

Parte II. El amor duele

(En escena una silla vacia y tu, actor, haciendo de persona)

–No sabes como me duele no quererte
–Y se hizo el aire plomo

Parte III. El amor se acaba

(En escena el filo de unos ojos y los actores son sustituidos por equipaje)

–Se que no volveras
–Me fui mucho antes.

Parte IV. El amor desamado

(En escena una pagina en blanco y unos versos que no saben actuar)

–No te olvidare hasta que te escriba un poema.

martes, 25 de junio de 2013

Tras la ventana, de Ada Salas

TRAS LA VENTANA

Fluye sólo el silencio, inconsolable

Tras la ventana,
sucia,
desgastada,
la tarde pálida,
los árboles callados,
el asfalto tibio de coches.
Las horas se alejan indiferentes
sin rozar el silencio dormido del cansancio.

Ni una sola palabra cae sobre esta oscuridad.

Ni una sola palabra.

Tras la ventana
un inasible devenir
de momentos,
de escenas enlazadas
que intento detener
con el esfuerzo estéril,
con el ánimo sombrío
de las razones perdidas.

Los versos se me llenan de nubes cuando miro el pasado
con el presente en los ojos.

ADA SALAS

lunes, 24 de junio de 2013

Poema zen

Todo se da a la vez
en un único y majestuoso instante;
la flor del saúco
y el Big Bang.

Orlando Rodrigo Álvarez

jueves, 20 de junio de 2013

Un poema de Federico García Lorca

A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
... a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.
El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones de bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.

En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde,
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en punto de la tarde.

Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!

miércoles, 19 de junio de 2013

Poema Zen

Antes hablaba de lo que no sabía,
Ahora de lo que no sé.
¡Callaré! No, callo.
Sabré lo que vivo y susurraré,
Convenceré con lo vivido.
¡Miraré! No, miro.
Oigo, me atiendo, te capto;
La música sorda del Universo.
¡Escucharé! No, escucho.

Miguel Ángel Cervantes Almodóvar

martes, 18 de junio de 2013

Un Cántico Cósmico, de Ernesto Cardenal

CÁNTICO DEL SOL

Lentamente el sol sale del mar,
mejor dicho lentamente la tierra dando vueltas...
pareciéndonos que el sol sale del mar.
          Sol sólo gas.
Y sol que comemos.
Pues las plantas comen energía solar
y los animales plantas o animales comedores de plantas.
          Clorofila verde y hemoglobina roja.
          Así a todos el sol nos alimenta.
Por la radiación solar nació la vida,
compuestos orgánicos fusionándose
en grandes comunidades  moleculares
bajo la influencia de la radiación solar.
La vida: unas cuantas combinaciones de aminoácidos
con infinidad de formas.
           La atracción de la tierra hunde a las raíces
           y la atracción del sol levanta los tallos.
Y nosotros también como plantas, entre la tierra y la luz.
Él tuvo que ser estable por millones de años
de evolución, hasta la producción de conciencia bajo él.
           No se apagó antes de nosotros.
(Nosotros entre la tierra y la luz.)
           Y hasta la luz de un foco de mano,
o de unos ojos,
                      viene del sol.
De él proceden los colores de la tierra.
                 (Ese montón de hilos
                  que te cubren toda la cabeza
                  y bajan enrollados hasta tu espalda
                  ¿de qué mina sacaste o qué joyería?)
Movimientos de las moléculas del ojo tocadas por la luz
eso son los colores.
Y nosotros sólo vemos el 30% de la luz. Los unicelulares
la entera luz solar. ¡Ven el mundo como es!
           Como yo veré un día como es.
Extra-planetriamente tal vez. O tras el universo visible.
           Y afuera las heladas tinieblas,
el oscuro vacío entre estrella y estrella
donde soles muertos como carbones apagados,
                                                          escoria, ceniza,
vagan con sus planetas helados y negros.
Donde la materia se hunde en el "hasta nunca" de los hoyos negros,
el espacio-tiempo convertido por la gravedad en hoyo negro,
en hoyo negro del que ni la luz escapa.

Pero nosotros como las plantas entre el sol y la tierra,
tierra de donde Perséfone sale cada año en primavera.
Las plantas hechas humus hechas plantas otra vez.
Y brota la sangre de Adonis en anémonas rojas.
Los tejidos se destejen y vuelven a tejer.
Materia orgánica, moléculas simples, y otra vez materia orgánica.
Y Perséfone otra vez sale del Hades
hacia la luz.

Si no hubiera ojos que la vieran
no habría luz.
¿Imaginamos una luz sin ojos
           o los ojos sin luz?
¿Habría luz por dondequiera en el universo
sin que nadie la viera?
Pero, como se sabe, los ojos los creo la luz
para que hubiera seres que la vieran.
La Tierra salió del sol (y su agua).
Del sol es esta agua, con su vida y sus colores
y su luz.
                Esta agua de San Blas
     llena de luz.
                Donde van y vienen los peces
     unos como anuncios de neón,
                            o amarillo de semáforo.
Fosforescentes,
         o como pintados por una pintura fluorescente,
                   iridiscentes,
                                        rutilantes,
         otros como iluminados por dentro
                  -luz extraña en sus entrañas-.
Pescaditos que se acercan curiosos como turistas.
O donde el pez-ángel nada sesgado para mostrar mejor
su negro con barras amarillas.
            La luz atraviesa la transparencia
                        y la arena blanca la refracta.
La atmósfera es turquesa
                                       en el bosque mágico.
Animales en forma de árboles
           y oros en forma de hierbas o de hongos
y entre ellos otros corren y relumbran.
Pólipos inmóviles o con móviles tentáculos,
             hambrientos látigos.
Corales suaves meciéndose
         y otros hechos roca. Claveles
de roca.
          Colores sobre colores
                                         tras otros colores
                en tembloroso cristal.
El suelo arena de corales, algas calcáreas, foraminíferos.
              Un pez pintarrajeado como payaso
    -hocico rojo y negro con un parche blanco-
                       y pasan otros con antifaces
o con ojos protuberantes como con anteojos.
            Bosquecillos de bonzai,
                           donde un diminuto dragón asoma.
   Medusas como un paraguas de agua.
Moluscos suaves como mucosas.
                                                Lechugas pétreas.
La luz difusa.
                     Acantilados carnosos
o de algas calcáreas.
                                        En un agua como aire.
O como líquida luz.
            Abanicos morados moviéndose con el agua
como mujeres abanicándose.
              Rojos guijarros pulidos que son plantas.
                        Alfombras gelatinosas
atrapando la luz
          por fotosíntesis.
                                   Transformación de la luz
en alimento.
                      Cuerpos color de agua turbia
           o color de arena blancuzca
o lomo como agua clara en sol.
            Pez Miró. Pez Paul Klee.
Colores-alimentos que vienen y van.
          Colores y luces vivientes
                                que vienen y van.
El sol metido en el agua salida de sol.
Corales con circunvalaciones de cerebros.
            Bifurcados como astas de venado.
Como helados de vainilla derritiéndose.
Como ramas de pinos cubiertas de nieve.
Allí se mecen lirios. Grandes plumas de ave.
El verde pez-loro come suaves corales verdes
defecando una nube de arena de oro mientras come.
                Gardúmenes en danza
          y algún pez meditativo.
                                              Aquel arlequín.
Pescados dorados y plateados.
      O bien dorado con negro, y otros negro con plateado.
Rascacielos.
                  Catedrales.
           Milenarios animales estos corales.
Luz sumergida.
            El sol dentro del agua venida del sol.
La luz líquida, y el agua como sólida.
La luz está hecha agua y el agua está hecha luz.
                 Jungla bajo el agua.
                                                    Como en un sueño.
      Animales en forma de dalias o margaritas.
                                     Pastizales pétreos.
Y allá las hendiduras pobladas de peces.
          Parches de algas confusas, opacas.
Púrpura, crema, lila: las esponjas.
            Fauces entreabiertas cercadas de tentáculos.
                   Un voraz color naranja se enrosca y desenrosca.
                            Silenciosos helechos ondulantes.
     Blandas cadenas de discos de carne.
La energía luminosa en alimento,
                                                convertida en alimento.
Tallos ramificados y en ellos
                         los pequeños retoños de medusa.
            La barracuda juvenil
                   entre pececillos plateados aterrados.
Otros curvándose, dándose vueltas, volantines,
                                                     loop-the-loop.
Arriba el sol rebrilla en la narigueras de oro,
       los anillos de oro en la nariz
de las muchachas cunas, que a la orilla
del mar, bajo las palmeras
              cosen sus molas de muchos colores,
y del sol son todos los colores de sus molas,
         en esta isla de San Blas que salió del sol
con sus palmeras y todo
              -el sol es también San Blas
                  y los indios son sol-.
Sobre agua aguamarina, en su canoas,
los hombres están pescando,
                   más allá la larga red tendida,
donde se pasa de aguamarina a azul profundo
y te ponés la mano sobre los ojos por tanta luz
           que te quema los anteojos,
por tanta luz, en los ojos que creó la luz.
La luz viaja a 300.000 kilómeros por segundo
¿pero por qué viaja la luz y hacia dónde va?

ERNESTO CARDENAL

viernes, 14 de junio de 2013

Filosofía del optimista, de Fayad Jamís

El optimista se sentó a la mesa, miró a su alrededor
y se sirvió un poco de lo poco que halló. Le dijeron
que había demasiado nada (en realidad había pocomucho)
pero él devoró su ración sin hacer comentarios,
abrió el periódico, se fumó su café y acabó
de cenar en paz. Pensó: tengo derecho a comer con alegría
lo pocomucho que me gano mientras llega la abundancia.
Sin embargo seguían hablando de todo lo que no hay
no hay no hay no hay. No hay esto ni lo otro.
Pero el optimista se levantó en silencio
y otra vez recordó aquellos años en que sólo comió
lágrimas. No había nadie para decirle no hay sopa o bistec
o tome un pedazo de pan duro para el perro de su hambre,
pero jamás de sus dientes salieron discursos.
Y ahora estaba satisfecho de la cena frugal. El hombre
salió a la calle y echó a andar mientras silbaba.
Las luces eléctricas le recordaron el porvenir.

jueves, 13 de junio de 2013

La garza sin sombras, de José Kozer

El sauce añoso en el jardín rebasa los tejados. 

Cuelga

un columpio de alguna rama inabarcable hacia las 
tapias. La veda

se inició

y los corzos musitan por los campos nevados. El gallo

todavía

de madera, cuatro escarchas la rosa de los vientos en 
la cúspide de los tejados. Lejos

aún

el reverdecimiento del fuego en la nieve surcada de 
pezuñas. Muy lejos un clamor de traspatios, el 
zumbido libérrimo de las moscas hacia los altos 
fuegos, un golpe

de oquedades

enormes las lavanderas a la hora de la colada. Y 
pasarán los días, pasarán

unos meses

redondos con su chispo de horas, las niñas habrán 
dejado de apoyarse sobre el alféizar ancho

de la ventana

del altillo, habrán bajado de dos en dos cantando los 
viejos escalones en la crepitación de una 
escalera caracol, abruptas

habrán

colmado el jardín hacia las tapias y los altos tejados, 
habrán deshecho ya una vieja sombra en el 
columpio

con sus pantomimas.

miércoles, 12 de junio de 2013

Significado, de Czeslaw Milosz

–Cuando muera, voy a ver el revés del mundo.
El otro lado, más allá de pájaro, montaña, puesta de sol.
El significado verdadero, listo para ser descifrado.
Lo que nunca sumó va a sumar,
Lo que fue incomprensible será comprendido.
–¿Y si no hay revés del mundo?
¿Si un zorzal en la rama no es un signo,
Sino sólo un zorzal en la rama? ¿Si noche y día
No tienen sentido persiguiéndose
Y no hay nada en esta tierra excepto esta tierra?
–Aunque así sea, permanecerá
Una palabra despertada por labios que perecen,
Un mensajero incansable que corre y corre
A través de campos interestelares, de galaxias vertiginosas.
Y llama, protesta, grita.

viernes, 7 de junio de 2013

Canción, de Antonio José Ponte

Pasé un verano entero escuchando ese disco.
Para que la emoción no se le fuera
lo escuchaba una vez cada día.
Si me quedaba hambriento salía a caminar.

A su manera la luz cantaba esa canción,
la cantó el mar, la dijo
un pájaro.
Lo pensé un momento:
todo me está pasando para que me enamore.

Luego se fue el verano.
El pájaro
más seco que la rama
no volvió a abrir el pico.

jueves, 6 de junio de 2013

Mañana, de Wang Wei

La flor de durazno está más roja por la lluvia de anoche,
Los sauces están más verdes en la niebla de la mañana.
Los pétalos que caen aún no fueron barridos por los sirvientes,
Los pájaros cantan, el huésped de la montaña aún duerme.

miércoles, 5 de junio de 2013

Conocí a un genio, de Charles Bukowski

Hoy
conocí a un genio en el tren
como de seis años de edad;
... se sentó a mi lado y,
mientras el tren
corría por la costa,
llegamos al océano.
el niño me miró y me dijo:
el mar no es nada bonito.

fue la primera vez
que me di cuenta
de ello.

martes, 4 de junio de 2013

Poema Zen

Me siento tranquilamente a mirar el paisaje.
Mis ojos forman parte del paisaje.

Julio Cordal Elviro

lunes, 3 de junio de 2013

Variaciones en blanco, de Ada Salas

Fluye
sólo el silencio

inconsolable.

***

Como calla la noche.
             Poderosa.
   
             Quietísima.
   
Fulgen sólo estos ojos
que dirán lo que han visto.

***

Ya no será la paz.

Han besado
            mis ojos

tu terrible desnudo.

***

Cuerpo
           a tu hambre
   
sombra a tu silencio.

***

Vengo del aire manso.

He visto la hora blanca
en que todo se agita

y arden la sombra y sus hogueras

y la luz
y sus lagos.

             Torre soy
             Nadie ciegue mis labios.

***

Pon un beso en mi boca.

Ámense
tu silencio y el mío.