viernes, 25 de octubre de 2013

Lo que sé, de Silvia Piranesi

Lloré abrazada a una mula, como Nietzsche. No hay mejor excusa para la
tarde. Fui a tu casa de noche. Volví a verte. El perro sin cuerpo que
ladra desde la calle. Allá en el fondo sé que hay un perro y sé que no
hay nada. Sé que en la esquina muerde la calle. Sé que no hubo tiempo.
Sé que todo ladra. Sé que volver a casa es llorar como perro, ladrar
como mula. Sé que no hubo lluvia. Ni eco ni odio. Sé que no lloré
abrazada a una mula. Sé distinguir el negro del negro. Sé contar los
números, perderlos de vista, inventar una secuencia que me lleve a la
ciencia. Sé que no estoy perdida. Sé que perdí la habilidad de
recordar la cronología lenta de mis eventos.