jueves, 28 de noviembre de 2013

Poemas Zen

los que quieren brillar
arden en el infierno de la vanidad,
los que no quieren brillar
arden en el infierno de no querer brillar,
por lo demás, ¿hay alguien
que pueda añadir o restar algo
a su luz original?
¿no es mejor simplemente ser
y librarte de todo lo que no eres?

o

mi madre enferma me dice:
qué bien estamos


Miguel Ángel Bernat

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Un poema de Hafiz

Deberíamos hablar de este problema

Existe una Hermosa Criatura
Viviendo en un agujero que has cavado.

Así que de noche voy
Y pongo frutos y granos
Y tarros de vino y leche
Al lado de tus tiernos montículos de
tierra,

Y suelo cantar.

Pero aún así, querido mío,
Tú no sales.

Me he enamorado de Alguien
Que se esconde dentro de ti.

Deberíamos hablar de este problema.

De otra forma,
Nunca más te dejaré tranquilo.

Hafiz

lunes, 25 de noviembre de 2013

El explorador..., de José M. Gómez Valero

EL EXPLORADOR REGRESA A PALACIO

Señor mío,
ella hace visible los hilos del amor.

Ella es hermosa y libre y dulce
y en los días terribles pronuncia
palabras celestes, y con ellas
desviste a la penumbra
y la convence de su error.

Ella sabe del hechizo del ámbar
y conoce el nombre secreto de las cosas.
Ella se enreda con las fieras
y les habla de la piel de la tarde.

Señor,
en los bosques donde ella se refugia
relampaguea el misterio,
pervive una luz frágil.

Señor mío, os lo ruego,
ella no debería morir nunca
ni tampoco sufrir ningún daño.

JOSÉ M. GÓMEZ VALERO

viernes, 22 de noviembre de 2013

Eco, de Joan Brossa

ECO

A Maria-Lluïsa Palau

-¿Podrías decirme qué es el sol? -El sol.
-¿Y la luna, podrías? -Es la luna.
-¿Y por qué llora Pedro inconsolable?
-Porque en su vida no ha tenido suerte.

-¿Y qué son las montañas, las estrellas?
-Son solamente estrellas y montañas.
-¿Y estas raíces qué? ¿Y qué estas cañas?

-Pues no son más que cañas y raíces.
-¿Qué es esta mecedora? ¿Y esta mesa?
¿Y estas manos que forman sombras chinas?
Dime: ¿y el mundo, el hombre?
-Ved aquí
la faz final de la sabiduría:

Mírate a fondo, afirma siempre el ser
y aprende: nada más puedes hacer.

JOAN BROSSA

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Cántico cuántico, de Ernesto Cardenal

CÁNTICO CUÁNTICO
(fragmento)

Acércate a esta roca junto al mar y mira:
es casi enteramente espacio vacío
(mírala electrónicamente)
es evanescente espuma toda ella
como la espuma de mar que de las rocas nace y en las rocas se deshace...
Efímeras partículas que no están ni aquí ni allí,
yendo y viniendo al azar de las olas de un mar vacío.
Partículas que surgen de la nada y vuelven al olvido.
Viajan del vacío al vacío.
¿La palabra realidad no es utilizable para las partículas?
En principio no hay el vacío absoluto.
O un vacío absoluto en todos sentidos.
El electrón puede no haber salido de ninguna parte
pero dejó algo en la nada de donde salió,
una especie de hueco en el vacío, o invisible burbuja de nada.
¿La posición de una partícula en el espacio
es dependiente de su posición en el tiempo?
La gravedad es el espacio-tiempo curvado, enrevesado.
Y al mismo tiempo el espacio-tiempo tiene estructura de espuma
y se desvanece como la espuma sobre la arena.
¡Caótico mar donde aun la noción común de lugar desaparece!
Y donde el mismo espacio puede cambiar y moverse
(y hacerse espuma).
Vivimos sobre un mundo de electrones indeterminados,
intercambiando fotones de posición confusa, fotones
perdidos en la niebla de la incertidumbre cuántica.
Que son como la casi invisible bola de tenis
que caprichosamente hace moverse a dos jugadores
con movimientos indeterminados pero también bien determinados.
Un mundo que no es sino una nada estructurada.
Las fantasmales semiformas del vacío
en el agitado mar de cuantos virtuales que son todo el espacio.
Partículas elementales que no parecen poseer estructura interna
y juntas constituyen todas las formas conocidas de la materia.
Partículas fantasmas yendo y viniendo, apareciendo
y desapareciendo.

Partículas que bailan loco rock en un salón de engalanada nada.
No son
exactamente electrones fantasmas los de las ecuaciones cuánticas
sino realidades fantasmas, mundos fantasmas
que sólo existen cuando son observados.
Einstein no lo aceptó en toda su vida.
La incertidumbre como propiedad inherente a la materia.
Esta intangible cualidad de las partículas cuánticas
Nadie entiende la física cuántica
dijo Feynman.
Así los cuantos:
como no hay orden en estos cantos.

ERNESTO CARDENAL

martes, 19 de noviembre de 2013

Y Aplaudan, de Hafiz

Y Aplaudan

Un día un joven vino hasta mí y dijo,

"Querido Maestro,
Hoy me siento fuerte y valiente,
Y me gustaría conocer la verdad
Acerca de todos mis – apegos".

Y yo le contesté,

"¿Apegos?
¡Apegos!

Mi Amor,
¿Realmente quieres que te hable
Acerca de todos tus Apegos,

Cuando puedo ver tan claramente
Que has construido, con mucho
cuidado,
Un burdel de tal grandeza
Para hospedar a todos tus placeres?

Incluso has rodeado el maldito lugar
Con guardias armados y perros
rabiosos
Para proteger tus deseos

De tal forma que, de vez en cuando,
Puedas escabullirte
E intentar llenar de luz
Tu ser lleno de parches
De una fuente tan fructífera
Como el hueso seco de un dátil
Que incluso un pájaro
Escupe.

¡Tus Apegos! Querido mío,
No hablemos de ellos,

Puesto que Hafiz entiende los
sufrimientos
De tu corazón.

Hafiz conoce
Los tormentos y agonías
Que cada mente debe afrontar
en el camino hacia la Aniquilación
bajo el Sol

Así que en las noches, suelo detenerme
en mis oraciones
Y pido a miles de ángeles que se me
unan
Y Aplaudan,

Y Aplaudan
Lo que sea,
Cualquier cosa en este mundo,
¡Que pueda dar consuelo a tu corazón!"

Hafiz

lunes, 18 de noviembre de 2013

Un poema de Tagore

Tus ojos me preguntan tristes y quieren ahondar en mi sentido como la
luna en el mar.

Sin esconder ni retener nada, te he desnudado mi vida, desde el
principio hasta el fin.

¡Por eso no me conoces!

Si yo fuera solo una joya, podría partirme en mil pedazos y hacerte
una sarta para el cuello.

Si yo fuera solo una florecilla redonda y dulce, podría arrancarme de
mi tallo y ponerme en tu pelo.

Pero ¿dónde están, amor, los confines de mi corazón?

Tú no conoces bien mi reino, aunque seas su emperadora. Si esto fuera
solo un momento de placer, florecería en una sonrisa fácil y tú
podrías verla y comprenderla en un instante.

Si fuera esto solo un dolor, se derretiría en claras lágrimas y tú
verías lo más hondo de su secreto sin hablar él una palabra. Pero esto
es el amor. Su dolor y su placer no tienen límites, y son sin fin en
él necesidades y tesoros. Está cerca de ti como tu vida misma, amor
mío, ¡pero tú nunca podrás llegar a conocerlo del todo!

Tagore

jueves, 14 de noviembre de 2013

Y si todo esto, de Szymborska

¿Y SI TODO ESTO?

¿Y si todo esto
sucede en un laboratorio?
¿Bajo sólo una lámpara de día
y miles de millones por la noche?

¿Y si somos generaciones en prueba?
¿Vertidos de un recipiente a otro,
agitados en retortas,
observados con algo más que un ojo,
uno a uno, por separado,
cogidos con pinzas?

¿Y si no es así?,
¿ninguna intervención?
¿Los cambios se producen por sí solos
de acuerdo con el programa?
¿Traza la aguja en un diagrama
el lento zigzag previsto?

¿Y si por ahora no hay en nosotros nada interesante?
¿Se conectan pocas veces los monitores de control?
¿Sólo en caso de guerra, de una guerra más bien grande,
o de vuelos por encima de esta miga que es la tierra,
o de grandes migraciones del punto A al punto B?

¿Y si es al contrario?
¿Allí sólo se deleitan con anécdotas triviales?
Mirad, una niña en una pantalla gigante,
se cose un botón en una manga.
Los sensores silban,
el personal se agolpa.
¡Ay, un bichito con un corazón
que le palpita dentro del pecho!
¡Con qué entrañable seriedad
enhebra la aguja!
Alguien en pleno éxtasis exclama:
¡Avisad al Jefe,
que venga a verlo con sus propios ojos!

WISLAWA SZYMBORSKA

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Un poema de Tagore

¡No me escondas tú el secreto de tu corazón! ¡Dímelo a mí, que soy tu
amigo, solo a mí!... Dímelo tan dulce como te sonríes, que no lo oirán
mis oídos, sino mi corazón.

La noche es profunda; está la casa silenciosa; el sueño amortaja los
nidos de los pájaros... ¡Anda, dime tú, en un llorar vacilante, en un
tímido sonreír, en una dulce vergüenza, en un dolor dulce, el secreto
de tu corazón!

Rabindranath Tagore

jueves, 7 de noviembre de 2013

Un poema de Tagore

La canción que yo vine a cantar, no ha sido aún cantada.

Mis días se me han ido afinando las cuerdas de mi arpa; pero no he hallado el tono justo, y las palabras no venían bien. ¡Sólo la agonía del afán en mi corazón!

Aún no ha abierto la flor, sólo suspira el viento.

No he visto su cara, ni he oído su voz; sólo oí sus pasos blandos, desde mi casa, por el camino.

Todo el día interminable de mi vida me lo he pasado tendiendo en el suelo mi estera para él; pero no encendí la lámpara, y no puedo decirle que entre.

Vivo con la esperanza de encontrarlo; pero ¿cuándo lo encontraré?

Tagore

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Uno de Bukowski

Hielo para las águilas

aún recuerdo los caballos
bajo la luna
aún recuerdo dar a los caballos
azúcar
terrones de azúcar blancos
casi como de hielo,
tenían cabezas
como de águila
peladas cabezas que podían morder
y no lo hacían.

los caballos eran más reales
que mi padre
más reales que Dios
y podían haberme pisado
pero no lo hicieron
podían haberme hecho cualquier cosa horrible
pero no lo hicieron

yo aún no tenía 5 años
pero me acuerdo;
dios mío qué fuertes y buenas
aquellas lenguas rojas que babeaban
desde sus almas.

Charles Bukowski

martes, 5 de noviembre de 2013

Una poetisa bengalí

Como una piedra

La ciudad abarrotada de hombres, el hombre a hombros del hombre
los perros a los pies del hombre:
ni al hombre ni al perro: no reconozco a nadie.
Llegaron de un planeta extranjero.
O soy yo. ¡La extranjera!
Soy yo, no otra alguna, la que siente el vacío.
Las hojas del árbol se me escapan
las flores me parecen invisibles.
Camino por la hierba pero no es hierba,
es piedra
las nubes no son nubes verdaderas
la luna es irreal.
Bajo la lámpara sigo inmóvil como un cuerpo de sombra
y las raíces brotan de mi cuerpo de piedra.
Extranjera a mí misma yo me siento.
Gris es la ciudad.
Gris el agua del río, también él.
Sólo él me era cercano, él que tocaba mi pelo alborotado,
él, que por mí ha llorado, él, este río.
Le dije el otro día:
Me pareces hoy de piedra,
Y él me dijo,
jugando con el viento:
-¡Tú también!

Taslima Nasreen

lunes, 4 de noviembre de 2013

Un poema de San Juan de la Cruz

Para venir a gustarlo todo
no quieras tener gusto en nada.
Para venir a saberlo todo
no quieras saber algo en nada.
Para venir a poseerlo todo
no quieras poseer algo en nada.
Para venir a serlo todo
no quieras ser algo en nada.

Para venir a lo que no gustas
has de ir por donde no gustas.
Para venir a lo que no sabes
has de ir por donde no sabes.
Para venir a poseer lo que no posees
has de ir por donde no posees.
Para venir a lo que no eres
has de ir por donde no eres.

Cuando reparas en algo
dejas de arrojarte al todo.
Para venir del todo al todo
has de dejarte del todo en todo,
y cuando lo vengas del todo a tener
has de tenerlo sin nada querer.

En esta desnudez halla el
espíritu su descanso, porque no
comunicando nada, nada le fatiga hacia
arriba, y nada le oprime
hacia abajo, porque está en
el centro de su humildad.