viernes, 28 de febrero de 2014

Cero, de Hafiz

En el cero
Es donde comienza la Verdadera
Diversión.

¡Hay demasiada contadera
En cualquier otro lugar!

jueves, 27 de febrero de 2014

Resurrección, de Nicanor Parra

RESURRECCIÓN

Una vez en un parque de Nueva York
una paloma vino a morir a mis pies
agonizó durante algunos segundos
y murió
pero lo que nadie me va a creer
es que resucitó de inmediato
sin darme tiempo para reaccionar
y emprendió el vuelo
como si nunca hubiera estado muerta

y yo me quedé mirándola zigzaguear
entre los edificios de departamentos
y me quedé pensando tantas cosas

era un día de otoño
pero que parecía primavera

NICANOR PARRA

miércoles, 26 de febrero de 2014

Agradezco la noche, de Waldo Leyva

AGRADEZCO LA NOCHE

Aquí estoy, nuevamente amanecido,
dispuesto a soportar hasta que vuelva
la noche irremediable.
Cuento los días y me resulta eterno
el tiempo que supongo me separa
del silencio sin ruido.
Estoy como en un pozo
pero viendo la luz solo en el agua.
En un sitio del mundo
comenzará otra guerra
y vencerán los muertos a los muertos.
De aquello que fue el rostro del amigo
queda sólo una mancha, un tatuaje
que ha dejado la máscara en la piel.
¿Quién le cortó los hilos a la rueca?
¿Quién me dejó sin calles, sin laguna
con una puerta sólo hacia la infancia,
hacia el agua del pozo?
Aquí estoy, nuevamente amanecido,
ha sonado el teléfono,
comienza la ciudad su ruido informe,
y siguen los semáforos en rojo.

WALDO LEYVA

martes, 25 de febrero de 2014

Lo no dicho, de Ana Ching

Algo de ti en el día, sin peso, forma, color
Algo como palabra que se oculta, los besos no dados
Cada mañana a lo largo de esa calle que se inunda de eucaliptos
Avanzo, sujetas mano al deseo que de mí...

Siempre las horas para verte, entrar
hacer la plática mientras en mi mente, voy haciendo el amor
Sonreírte, verte sonreír, y yo imaginando el rubor de tu desnudez

Cada mañana, algo de ti, palabras que se ocultan
Algo tan tibio como el café, la noche extraviada
Algo como nombrar en silencio el amor propio,
algo no dicho cada instante
                                                  frente a ti...

lunes, 24 de febrero de 2014

El Único, de Hafiz

En el complicado juego del amor
Es tan fácil, siendo humano,
confundirse,

Y llegar a pensar
Que es tu voluntad la que actúa.

Pero Dios
desde Su infinita certeza sabe,

Que es Él el único
A quien deberían pedírsele
explicaciones.

viernes, 21 de febrero de 2014

El hueco gris de la madera, de Waldo Leyva

EL HUECO GRIS DE LA MADERA

Soñé que estaba muerto.
Este sueño me habita desde siempre.
De niño lloraba junto a un féretro vacío
o, asombrado, interrogaba a un público sin rostro
que abrumaba la sala de una casa desconocida todavía.
Anoche este sueño era distinto.
El hueco gris de la madera tenía mi cuerpo,
y aquel era mi rostro de los 20 años.
Sólo mis ojos no eran mis ojos
ni tampoco los ojos que me esperan.
De espaldas, en la sala vacía,
una mujer que pudo ser mi madre
cantaba en silencio esa canción de cuna
que nunca le escuché.
El sueño de mi infancia no me dejaba andar
pero el sueño de ayer me devolvió las piernas,
el único sendero era mi rostro,
un rostro que a los veinte años
no podía creer que la esperanza dejara cicatrices.
¿Será cierto, Vallejo?
¿Murió mi juventud y estoy velándola?

WALDO LEYVA

jueves, 20 de febrero de 2014

¿Qué se siente ser un corazón?, de Hafiz

Una vez me preguntó una mujer joven,

"¿Qué se siente ser un hombre?"
Y yo le contesté,

"Querida mía,
No estoy seguro".

Entonces ella dijo,
"Pero, ¿no eres acaso un hombre?"

Y esta vez le contesté,

"Yo veo los géneros
Como a un bello animal
Que la gente suele sacar a pasear con
una correa
Y que podría inscribir en un extraño
concurso
Para intentar ganar extraños premios.

Querida mía,
Para Hafiz una mejor pregunta
Hubiese sido,

"¿Qué se siente ser un corazón?"

¡Ya que lo único que conozco es el Amor
Y encuentro mi corazón Infinito
Y en Todas Partes!"

miércoles, 19 de febrero de 2014

Intruso, de Julieta Pellicer

Según el principio de incertidumbre
este amor está vivo
y está muerto.
Porque nadie nos busca
y no quedan cárceles ni fotografías.

Pero si un ojo asoma
al abismo perenne que nos guarda
y al mirarnos nos ve,
quizá vea en nosotros
un amor que está muerto
o está vivo.

martes, 18 de febrero de 2014

Febrero, de So Jong-Ju

Bajo el nuevo cielo de febrero
como bambúes que brillan,
heridos por la luz del sol,
como suave susurro,
así, bajo la delicada canción del sol,
crecen bellas y perfumadas jovencitas.

lunes, 17 de febrero de 2014

Amador del loto, de Miguel Angel Cervantes Almodóvar

A ti te coloco, flor de loto,
En el jardín de mi corazón
Pues el río de amor que mostraste
Fluía de intimidad y sentir
Regando a mi vida de mentira;
Desmoronó cauces casi muros
Anegando, de sentido gozo,
Un lago de luz entre mis pechos.

viernes, 14 de febrero de 2014

La filosofía de mi abuela, de So Jong-Ju

Mi abuela gastaba zapatillas de abedul del tiempo de Tan Gun
y sus uñas eran muy largas...
Mi abuela, como ajenjos, ajos y cañas,
cuando yo era pequeño me enseñó a respirar...

jueves, 13 de febrero de 2014

Beso, de So Jong-Ju

Mujercilla, mujercita; mujercilla, mujercita,
que repetidamente escapas por los campos de soja
dejando atropelladamente la empalizada
para solo decirle "ven" "ven" "ven" "ven".

De amor, un ramo de granado de amor en cada rama.
El viento del oeste y las estrellas, todo sonríe.
Una manada de cervatillos monteses, uno por colina.
Rano con rana, renacuajo con renacuaja.

El agua corre río abajo hacia el cielo del oeste...

¡Oh! Un prolongado beso a la tierra hace temblar.
Al masticar suavemente hojas de artemisa brillan los dientes.

La sonrisa brutal es dulce, dulce,
dulce como el llanto.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Un poema de Juan Carlos

EL SUEÑO

Esta noche he soñado contigo.
Estamos sentados en una hermosa noche de verano.
En la bóveda celeste resplandecen las estrellas.
Tú estás recostada en mis brazos.
Un sentimiento profundo,
más poderoso que el tiempo y la distancia
calienta nuestros corazones
Aún todo es posible
Yo me atrevo a decirte cuánto me gustas
Tú no dices nada
pero de tu cuerpo estremecido
brota un murmullo de placer
Alguien toca un instrumento,
quizá una guitarra, quizá un violín
El instante es demasiado delicioso para saberlo
Entonces, sin que el miedo ni la culpa nos importunen
la noche nos acoge para siempre,
una noche eterna y universal, una noche que no termina nunca
y que nosotros no abandonamos jamás.

JUAN CARLOS ORTEGA

martes, 11 de febrero de 2014

Cantos clásicos de Corea

Nubes en el valle

¡Qué nubes en el valle de la nieve derretida!
¿Dónde estará la esperada flor del albaricoquero?
Estoy solo en el ocaso sin saber a dónde ir.

(Sae Yi, 1328-1396, entre Koryo y Chosun)

lunes, 10 de febrero de 2014

Cantos clásicos de Corea

Poema del niño que recuperó la vista

Al amigo de infancia que jugaba en la calle,
se le cegaron de pronto los ojos.
Sin la compasión de Buda,
¿cuántos años habría pasado sin ver los sauces?

(Monje Ilyeon, 1206-1289, Koryo)

viernes, 7 de febrero de 2014

Canto de transmigración, de So Jong-Ju

Canto de transmigración

No recuerdo cuándo, pero yo era como una flor de peonía
y una bella niña vivía frente a mi casa.
Luego, un día,
los pétalos de la peonía cayeron
y secándose se hicieron ceniza y polvo
convirtiéndose en tierra y fango.
Al par también la niña murió
y la enterraron en esa misma tierra.

Y la lluvia un día cayó a cántaros
y los pétalos de la peonía, hechos cenizas mezclados con fango
fueron llevados a las aguas del río
junto con la sangre de la niña, que reposaba en esa tierra.

Entonces las cenizas de la peonía
entraron en las tripas de un pez
y cuando se hicieron sangre y carne de ese pez,
las ondas, que llevaban dentro la sangre de la niña,
se movían junto al pez que alegre saltaba en las aguas,
pero un día un pájaro del río vino y se comió el pez;
entonces la niña, siguiendo la luz del sol, voló muy alto
se convirtió en suave nube rozando las alas del pájaro.

Pero no mucho después, un día la flecha de un cazador
hirió ese ave y cayó sin fuerza a tierra;
y la nube al contemplar esta escena,
no pudo continuar en las alturas y descendió a la tierra,
se convirtió en lágrimas de lluvia
y cayó en el jardín de la casa donde el ave yacía muerta.

Entonces el matrimonio tomó como cena la carne del ave y digirieron
y de ellos nació una niña que criaron;
y la lluvia que cayó en el jardín
hizo hincharse la semilla de peonía allí sembrada
y penetrando en sus entrañas la hizo brotar.

Entonces, en ese jardín
el día en que la peonía en su nueva vida florecía más bellamente
la niña y la flor se podían mirar una vez más.
Pero la niña estaba dentro de la flor de peonía
y la antigua flor de peonía se había hecho yo mirándola.

So Jong-Ju

jueves, 6 de febrero de 2014

Cantos clásicos de Corea

La oropéndola

Felices oropéndolas
que andan en pareja.
Yo, hombre solitario,
¿con quién volveré?

(Rey Yuri, 19-18 ADC, Koguryo)

miércoles, 5 de febrero de 2014

Cantos clásicos de Corea

El tambor

El vientre es un tambor; la mano un palo.
Todo el santo día dung-dung sin cesar.

(Gyubo Yi, 1168-1241, Koryo)

lunes, 3 de febrero de 2014

Cantos clásicos de Corea

Paloma

Palomita,
palomita;
aunque cantes,
prefiero más
al cuclillo.
Prefiero más
al cuclillo.

(Rey Yejong, Koryo)