miércoles, 26 de marzo de 2014

Un poema de Rumi

Si pudieses liberarte, por una vez, de ti mismo,
el secreto de los secretos se abriría a ti.
El rostro de lo desconocido, oculto más allá del universo,
aparecería en el espejo de tu percepción.
En realidad, tu alma y la mía son lo mismo.
Aparecemos y desaparecemos el uno con el otro.
Este es el verdadero significado de nuestras relaciones.
Entre nosotros, ya no hay ni tú ni yo.
El valle es diferente, por encima de religiones y cultos.
Aquí, en silencio, baja la cabeza.

RUMI

lunes, 24 de marzo de 2014

El obrero textil, de Nicanor Parra

EL OBRERO TEXTIL

(Balada inglesa)

Cuando era soltero vivía solo
y trabajaba en la industria textil
y mi único error imperdonable
fue cortejar una muchacha rubia

la cortejé en invierno
como también en verano
y mi único error imperdonable,
fue protegerla del neblinoso rocío

una noche
en que estaba profundamente dormido
me despertó su llanto desesperado
parecía una loca
arrodillada ante el lecho nupcial

qué hacer para consolarla
qué hacer para arrebatársela al neblinoso rocío
corroborarla con afecto profundo
y la estreché en mis brazos como nunca

De nuevo soy soltero
vivo con mi hijo
los 2 trabajamos para la industria textil
y cada vez que lo miro a los ojos
me recuerda aquella joven inexplicable

recuerdo los inviernos
y también los veranos
en que yo la abrazaba y la besaba
para arrebatársela al neblinoso rocío

NICANOR PARRA

miércoles, 19 de marzo de 2014

Canción para Billie Holiday, de Pere Gimferrer

Canción para Billie Holiday

Y la muerte
nadie la oía
pero hablaba muy cerca del micrófono

Con careta antigás daba un beso a los niños

Lady Day las gaviotas heridas vuelven a la luz del puerto
Extraña fruta en el aire el crepúsculo se ausenta
Con una espada con un guante con una bola de cristal
la pecera magnética la cueva del pasado el submarino bajo
las mareas que fulgen
Lady Day cuánto amor en una juventud cuántos errores
cuántas tardes hablando qué deseo qué eléctricos
jazmines
cuántos cow-boys muertos como trovadores la sonrisa en los
labios que se tiñen de sangre
los gritos en las calles las manifestaciones disueltas bajo el
arco voltaico del poniente y los lóbregos edificios
irreales
Lady Day el amor como una libélula
cazador de libélulas
Lady Day qué despacio nos viene la experiencia todo cobra un
sentido se ordena como el paisaje en los ojos cuando
recién despiertos corremos las persianas
o intentamos ordenar las palabras de un poema
Lady Day
Animales heridos en el bosque nuestros ojos qué piden qué
desean
qué desea esta voz en el viento de otoño un lebrel o su presa
disueltos en la fría oscuridad del tiempo
escamoteados como naipes de una baraja los años de nuestra
juventud
Con dos vueltas de llave cerraron la cocina
No nos dan mermelada ni pastel de cereza
ni el amor ni la muerte extraña fruta que deja un sabor ácido

Pere Gimferrer

martes, 18 de marzo de 2014

lunes, 17 de marzo de 2014

CANTO DE LA VIDA MUERTA

HOMENAJE
¡Homenaje a la montaña de Ormuzd, de donde descienden las aguas a la tierra! ¡Homenaje a mi propia alma!
ZEND-AVESTA

Mi alma es la ventana donde muero.
Mi alma es una danza maniatada.

Mi alma es un paisaje con murallas.
Mi alma es un jardín ensangrentado.

Mi alma es un desierto entre la niebla.
Mi alma es una orquesta de topacios.

Mi alma es una rueda sin reposo.
Mi alma son mis labios que se abren.

Mi alma es una torre en una playa.
Mi alma es un rebaño de suplicios.

Mi alma es una nube que se aleja.
Mi alma es mi dolor, mío, por siempre.

Mi alma es el naranjo azul que arde.
Mi alma es la paloma enajenada.

Mi alma es una barca que regresa.
Mi alma es un collar de vidrio y llanto.

Mi alma es esta sed que me devora.
Mi alma es una raza desolada.

Mi alma es este oro en que florezco.
Mi alma es el paisaje que me mira.

Mi alma es este pájaro que tiembla.
Mi alma es un océano de sangre.

Mi alma es una virgen que me abraza.
Mi alma son sus pechos como astros.

Mi alma es un paisaje con columnas.
Mi alma es un incendio donde nieva.

Mi alma es este mundo en que resido.
Mi alma es un gran grito ante el abismo.

Mi alma es este canto arrodillado.
Mi alma es un nocturno y hay un río.

Mi alma es un almendro de oro blanco.
Mi alma es una fuente enamorada.

Mi alma es cada instante cuando muere.
Mi alma es la ciudad de las ciudades.

Mi alma es un rumor de acacias rosas.
Mi alma es un molino transparente.

Mi alma es este éxtasis que canta
golpeado por armas infinitas.

JUAN EDUARDO CIRLOT

domingo, 16 de marzo de 2014

Dantesca, de Jordi Valls Pozo

DANTESCA

Perdido en el bosque
nadie me encontró, como nada encontré,
salvo la verdad inaccesible,
vadeé obstáculos en el ascenso,
senderos perdidos entre la maleza,
aullantes maldades de ojos fijos,
brujas en celo, alcoholizadas,
frotándose el sexo hasta el delirio.
Pobre Beatriz, lumínico espíritu,
en tu puro resplandor te adoro,
guardo tus braguitas, las froto en mis sueños,
degusto tu perfume casi intolerable,
nunca te alcanzaré.
De ti esperaba
una señal, un reconocimiento,
de ti o de alguien
y continué fatigado mi destino.
De repente, entre la niebla, divisé a Virgilio,
pero él, resentido, me ignoró:
"Ahora todos somos iguales,
el laurel fue repartido a los presentes
sin ningún criterio de calidad.
Solo nos distingue la decrepitud.
¿Acaso yo, para ti existí, poeta?"
Y continué cabizbajo mi camino
hasta llegar a la cumbre de la montaña,
tropezando en el granito escarpado,
mordido por los zarzales, hecho polvo,
en la oscuridad profunda del bosque,
esperando ser despedazado por las fieras
o pasto del fuego eterno.
A cada pecado un castigo ejemplar,
pero a mi ningún dios me incitaba a encontrarle
y solo me quedaba seguir
el rastro de otras vidas anteriores.
Había ascendido bastante,
sin árboles a mi alrededor,
tras de mi, presenciaba el valle,
entero ya, lejano ya, pequeño ya,
repleto de ánimas ascendentes
y continué el ascenso sin demora.
Nadie me encontró
como nada encontré
salvo la verdad inaccesible.
En la cumbre nevada, sin respiración apenas,
la verdad, toda pureza,
se iba derritiendo en las palmas encharcadas,
fluía entre los dedos huidiza,
diríase, que las manos congeladas,
volvían a encenderse.
Desperté de repente
perdido en el bosque y en las manos enrojecidas
palpitaban las braguitas usadas de Beatriz.

JORDI VALLS POZO

viernes, 14 de marzo de 2014

Pasadizo secreto, de Leopoldo María Panero

Pasadizo secreto

Oscuridad nieve buitres desespero oscuridad nueve buitres nieve
buitres castillos (murciélagos) os
curidad nueve buitres deses
pero nieve lobos casas
abandonadas ratas desespero o
scuridad nueve buitres des
"buitres", "caballos", "el monstruo es verde", "desespero"
bien planeada oscuridad
Decapitaciones.

Leopoldo María Panero

jueves, 13 de marzo de 2014

Jazz-Lilith, de Juan Eduardo Cirlot

Jazz-Lilith

Con mis ojos escucho, con mis ojos
de menta y de cristal desmesurado.
Con mis ojos de piano en el ocaso,
con mis ojos de tigre y de cerezo.
Con mis ojos escucho los acordes,
los desgarrados sones de la tarde,
los sones del amor y del sollozo,
los muslos que se acercan por el cielo.
Con mis ojos escucho tantas selvas,
tantas selvas de furia y de carbunclos.
Con mis ojos de piano, con mis ojos
de hoguera abandonada en el desierto.
Los acordes se rompen en el canto,
los acordes se quiebran en los árboles,
los muslos se acercan por el cielo,
los muslos de magnolia y de ceniza.
Con mis ojos escucho los dos muslos,
con mis ojos de menta y de asesino,
con mis ojos de músico extraviado.

Juan Eduardo Cirlot

miércoles, 12 de marzo de 2014

Un poema de Luis Miguel Cruz

ESTUDIOS SOBRE LA LUZ
IX

Tú no estás tocada por la luz
tú eres la luz
tus venas son de luz
tus palabras son de luz
tus ojos son la luz
que mira las cosas
y las descubre

Voy a arreglar el mundo
para que tú lo veas

LUIS MIGUEL CRUZ

martes, 11 de marzo de 2014

El loco, de Leopoldo María Panero

El loco

"He vivido entre los arrabales, pareciendo
un mono, he vivido en la alcantarilla
transportando las heces,...
he vivido dos años en el Pueblo de las Moscas
y aprendido a nutrirme de lo que suelto.
Fui una culebra deslizándose
por la ruina del hombre, gritando
aforismos en pie sobre los muertos,
atravesando mares de carne desconocida
con mis logaritmos.
Y sólo pude pensar que de niño me secuestraron para una alucinante batalla
y que mis padres me sedujeron para
ejecutar el sacrilegio, entre ancianos y muertos.
He enseñado a moverse a las larvas
sobre los cuerpos, y a las mujeres a oír
cómo cantan los árboles al crepúsculo, y lloran.
Y los hombres manchaban mi cara con cieno, al hablar,
y decían con los ojos «fuera de la vida», o bien «no hay nada que pueda
ser menos todavía que tu alma», o bien «cómo te llamas»
y «qué oscuro es tu nombre».
He vivido los blancos de la vida,
sus equivocaciones, sus olvidos, su
torpeza incesante y recuerdo su
misterio brutal, y el tentáculo
suyo acariciarme el vientre y las nalgas y los pies
frenéticos de huida.
He vivido su tentación, y he vivido el pecado
del que nadie cabe nunca nos absuelva."

Leopoldo María Panero

lunes, 10 de marzo de 2014

Un poema de Nicanor Parra

LA
POESÍA
MORIRÁ
SI NO
SE LA
OFENDE

hay
que poseerla
y humillarla en público

después se verá
lo que se hace

NICANOR PARRA

viernes, 7 de marzo de 2014

jueves, 6 de marzo de 2014

Por un momento, de Hafiz

Todos hemos venido al sitio indicado.
Todos estamos sentados en el aula de
Dios.

Ahora,
La única cosa que nos queda por hacer,
querido mío,

Es, por un momento, dejar
De lanzar taquitos de papel.

miércoles, 5 de marzo de 2014

La mujer del pescador, de Amy Lowell

LA MUJER DEL PESCADOR

Cuando estoy sola
el viento en los pinos
es como el rasgueo de las olas
en los costados de madera de una barca.

AMY LOWELL

martes, 4 de marzo de 2014

Que Dios nos libre, de Nicanor Parra

QUE DIOS NOS LIBRE

Que Dios nos libre de los comerciantes
sólo buscan el lucro personal

que nos libre de Romeo y Julieta
sólo buscan la dicha personal

líbrenos de poetas y prosistas
que sólo buscan fama personal

líbrenos de los Héroes de Iquique
líbrenos de los Padres de la Patria
no queremos estatuas personales

si todavía tiene poder el Señor
que nos libre de todos esos demonios
y que también nos libre de nosotros mismos
en cada uno de nosotros hay
una alimaña que nos chupa la médula
un comerciante ávido de lucro
un Romeo demente que sólo sueña con poseer a Julieta
un héroe teatral
en connivencia con su propia estatua

Dios nos libre de todos estos demonios

si todavía sigue siendo Dios.

NICANOR PARRA

lunes, 3 de marzo de 2014

Alguien debería comenzar a reirse como loco, de Hafiz

Se me ocurren miles de ingeniosas
mentiritas
Por si alguien me preguntase:

¿Cómo estás?

Se me ocurren miles de ingeniosas
mentiritas
Por si alguien me preguntase:

¿Qué es Dios?

Si piensas que puedes conocer la
Verdad
Por medio de palabras,

Si llegas a pensar que el Sol y el Océano
Pueden pasar por esa rendijita
pequeñita
Llamada boca,

Entonces alguien debería comenzar a
reírse,
A reírse como loco - ¡Ahora mismo!

domingo, 2 de marzo de 2014

Bíblicas, de Waldo Leyva

BÍBLICAS

I

La crueldad de Abraham
no fue aceptar, por obediencia,
el sacrificio de su hijo,
sino hacerle cargar con los maderos.

II

Las hijas de Lot
usaron el vino
para que su padre
entrara en ellas
y tener descendencia.
Todavía hay quienes dudan
de la fertilidad de la embriaguez.

III

El hecho de que Sara
fingiera ante el faraón
que Abraham era su hermano,
no fue a causa del miedo del profeta,
sino una simple táctica de Dios
para poder castigar a los egipcios.

IV

Cuando Absalón, hijo de David,
decidió matar a su hermano Amnon,
no sólo estaba vengando el Ultraje a Thamar
sino que iniciaba, sin saberlo,
la ruta que lo conduciría hasta su propia muerte.

V

( Sobre David y Betsabé)

1

Dios puso a Betsabé delante de los ojos de David
y era tal la hermosura de la mujer de Uría
que la luz de la tarde brotaba de las aguas
que mojaban su rostro.

2

El rey la hizo venir hasta su lecho y entró en ella
y en el acto de amarla engendró un hijo
cuyo nombre y figura no recoge la historia.

3

Cuando Betsabé le dijo al Rey que estaba encinta,
David hizo regresar a Uría de la guerra
y le ordenó: ve a tu casa, lava tus pies.

4

Pero el soldado durmió a la puerta del palacio
porque no creyó justo comer junto a la lumbre
ni yacer con su mujer en paja caliente
mientras sus compañeros de campaña
dormían sobre la incierta tierra.

5

David lo sentó a su mesa y Uría comió delante de él
y bebió su vino hasta embrigarse
y cantó las antiguas canciones de los soldados
pero volvió a dormir sobre el duro suelo,
delante de las puertas del palacio,
desoyendo la voluntad del Rey.

WALDO LEYVA

sábado, 1 de marzo de 2014

La mujer-duna, de Raquel Zarazaga

LA MUJER-DUNA IX

Y ahora que sus ojos
-de vuelta de los canchos-
se acostumbran de nuevo
al azul de la mar,
cuando sus tripas gruñen aún
con el vaivén del viento entre las rocas,
sigue su cuerpo abriéndose paso
entre aulagas y palmitos,
andando sin pisar,
trazando el rumbo por encima de sus pasos...
No es caminar,es trasponer
los límites de ella misma para salirse
del engranaje lineal
y fluir en otro tiempo,con otra medida.
Y aunque no sabe cómo eramos entonces
(realmente nadie lo sabe)
algo palpó allí:
la cercanía de sus identidades,
el palpitar de los fluidos
dentro de sus cuerpos
como si las cavidades de aquellas rocas
hubieran guardado allí
esas huellas,
custodiado su memoria...
Lo cóncavo y sus aristas,
los volúmenes que se rompen,
líneas rectas que se estiran.
Luz malva de los márgenes
perfila los límites
pero ¿qué hay aquí?
¿quién pasa más allá?
Delimitamos-marcamos ...
creemos definir los contornos
trazar con precisión la ruta de los días,
señalar con hitos a lo largo del camino
los cruces más difíciles,
allí donde no hay más remedio que desviarse
o donde solo se puede ir sin vuelta atrás.
Y saber que cada tramo importa,
cada pisada, cada latido...

RAQUEL ZARAZAGA