domingo, 2 de marzo de 2014

Bíblicas, de Waldo Leyva

BÍBLICAS

I

La crueldad de Abraham
no fue aceptar, por obediencia,
el sacrificio de su hijo,
sino hacerle cargar con los maderos.

II

Las hijas de Lot
usaron el vino
para que su padre
entrara en ellas
y tener descendencia.
Todavía hay quienes dudan
de la fertilidad de la embriaguez.

III

El hecho de que Sara
fingiera ante el faraón
que Abraham era su hermano,
no fue a causa del miedo del profeta,
sino una simple táctica de Dios
para poder castigar a los egipcios.

IV

Cuando Absalón, hijo de David,
decidió matar a su hermano Amnon,
no sólo estaba vengando el Ultraje a Thamar
sino que iniciaba, sin saberlo,
la ruta que lo conduciría hasta su propia muerte.

V

( Sobre David y Betsabé)

1

Dios puso a Betsabé delante de los ojos de David
y era tal la hermosura de la mujer de Uría
que la luz de la tarde brotaba de las aguas
que mojaban su rostro.

2

El rey la hizo venir hasta su lecho y entró en ella
y en el acto de amarla engendró un hijo
cuyo nombre y figura no recoge la historia.

3

Cuando Betsabé le dijo al Rey que estaba encinta,
David hizo regresar a Uría de la guerra
y le ordenó: ve a tu casa, lava tus pies.

4

Pero el soldado durmió a la puerta del palacio
porque no creyó justo comer junto a la lumbre
ni yacer con su mujer en paja caliente
mientras sus compañeros de campaña
dormían sobre la incierta tierra.

5

David lo sentó a su mesa y Uría comió delante de él
y bebió su vino hasta embrigarse
y cantó las antiguas canciones de los soldados
pero volvió a dormir sobre el duro suelo,
delante de las puertas del palacio,
desoyendo la voluntad del Rey.

WALDO LEYVA