lunes, 12 de mayo de 2014

Un poema de Bertol Brecht

Trepar a los árboles

Cuando salgáis de vuestra agua, ya a la tarde
-porque debéis estar desnudos, con la piel suave-,
subid también a vuestros grandes árboles
junto a la brisa. El cielo debe estar mortecino.
Buscad árboles grandes, que a la noche
mezan sus copas negra y blandamente.
Y entre sus hojas aguardad la noche,
rodeada de fantasmas y murciélagos la frente.
 
Las ásperas hojitas de la broza
os arañan la espalda, que debéis, con firmeza,
apoyar en las ramas; trepad aún,
un poco jadeantes, más arriba, entre la fronda.
Es hermoso mecerse subido en el árbol.
Mas no os mezáis jamás arrodillados.
Debéis ser al árbol lo mismo que su copa,
mecida desde siglos por él al atardecer.

Bertol Brecht