lunes, 30 de junio de 2014

Una vida sin estrenar, de Juan Carlos Ortega

Esta mañana al despertar
he decidido cambiar los finales tristes
por principios alegres,
respirar hondo
e inaugurar lo que me queda de vida,
darme cuenta de que todo va bien,
sentir la dicha de estar vivo,
andar derecho, sin prisa,
fijarme en los detalles incontables
que hacen gozosa mi vida,
desearme suerte
para alcanzar mis sueños,
sonreír al mundo,
seguir el impulso de abrazar a alguien
que no conozco,
irme de fiesta conmigo mismo,
asistir al espectáculo
de mis propias sensaciones,
reencontrarme
fuerte, valiente
y recordar que tengo por delante
toda una vida sin estrenar.