jueves, 16 de octubre de 2014

Árbol de jazmines



Carmen plantó un árbol en un hueco de la acera.

El árbol creció tanto que fue pronto un enorme enramado color pistacho.

Sus brazos entraban por las ventanas de la casa de Carmen y le hacían cosquillas frente al televisor, cuando freía pescaito en la cocina, cuando se duchaba cantando o masturbándose y cuando entraba en la habitación donde soñaba sus sueños.

Un día Carmen soñó que a su árbol le salían flores, unas flores blancas con hebras rojas en la base de los pétalos, que atraían el viento del sur.

Al despertarse olvidó su sueño, pero una extraña vocecita le cantaba en el oído: tanto verde no puede ser bueno para esta parte del mundo. Así que Carmen fue al jardín de su padre y cortó un jazmín que ató a una rama joven del árbol con un lazo rojo.

Desde entonces el árbol de Carmen florece jazmines con lazos rojos en las noches de primavera y durante meses su casa está llena de olor de luna.

E.
(de El mago de chicle)

(Ilustración de Marta Lage de la Rosa)