miércoles, 26 de noviembre de 2014

Canto XLV


el clamor de las cosas
apenas anunciado por la claridad
apenas escondido en el júbilo
del amanecer
visto por lo invisible de los cuerpos
tocado apenas por el canto
de las criaturas escurridizas
que al amanecer se congregan
entre las hojas del limonero

el ardor de las cosas
cuando todo está quieto como una madre
que respira el mundo
y hasta los temblores de la madreselva en la brisa
son parte de Eso
y las voces encendidas de los palomos
son parte de Eso
y la mirada de esa niña es de Eso

E.
(de Canto al Infinito)