martes, 4 de noviembre de 2014

Pisando lejos


Hay algo más allá de la tarde
que es la tarde
Hay algo más allá de la puesta del sol
Hay algo más allá de la iglesia
de paredes gastadas
que es la iglesia de paredes gastadas,
sobre la que vuelan blancas palomas que están
más allá
que estas palomas blancas que llenan mis ojos.

Más allá del viejo pino
está el viejo pino
abanicando el tiempo más allá,
y hay algo más allá de ese viento que lo mece
que es este viento que no alcanzo a explicar.

Hay algo más allá de la ciudad que se pierde
en la bahía
que es como la bahía que se pierde en la ciudad,
y yo siento que más allá de mí
estoy yo contemplando,
desde la misma altura,
la ciudad real.

Hay algo más allá de esa calle
que es esa misma calle.
Hay algo más allá del sonido del tren
que suena de verdad a tren
Hay algo más allá del canto de las hojas
de la hierba
y algo más allá de esta hierba de Whitman
que es la hierba de la que Whitman escribió.

Hay algo más allá de este cielo de tonos
indescriptibles
que es más indescriptible todavía
Hay algo más allá del silencio,
más allá de la luz,
más allá del asombro
Y hay algo más allá de la noche
que va como expandiéndose
y es ancho como el tiempo.

E.
(de Las enseñanzas de Manolo)