miércoles, 24 de diciembre de 2014

Viento


Tan cerca, que
casi se puede tocar con los ojos,
esa alegría fugaz
que brota de los árboles,
de la esperanza de los árboles cantores.

Todo el dolor del hombre
es apenas
una nota en ese canto.

E.
(de Las enseñanzas de Manolo)

martes, 23 de diciembre de 2014

Manojo de espuma


Alzas un gordo 
trozo de espuma con tus manos diminutas 
y te quedas mirándola 
ensimismado. 

Luego me miras 
y te ríes. 

Y otra vez miras la espuma entre tus manos diminutas 
y te ríes. 
Y otra vez... y otra vez te ríes. 
Y otra vez 
alzan tus manos la risa contagiosa de la espuma, 
sus contornos mágicos, 
que ahora llenan toda la bañera y el baño, 
que se filtran 
por la rendija diminuta de la puerta al mundo. 

Gracias, hijo, por el regalo luminoso de tu risa 
que ahora es mía. 

Se la regalaré a los otros. 

Sobra un trozo de espuma en cada casa 
para reírnos juntos.

E.
(de El mago de chicle)

(Ilustración de Marta Lage de la Rosa)

jueves, 18 de diciembre de 2014

El vuelo del pájaro


Sólo aquel que tiene algo
puede perderlo.
Sólo aquel que espera algo de la vida
tiene la posibilidad de que la vida lo defraude.
Sólo aquel que quiere ser alguien
se pierde la oportunidad de Ser.

El pájaro vuela
porque en el vuelo se realiza a sí mismo,
pero para poder volar,
no puede estar agarrado a la rama.

¡Qué feliz el pájaro flotando sobre el vacío
cuando ni él mismo advierte
que está como disuelto
en el viento
de la montaña!

E.
(de Memorias del otro lado del mar)

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Canto LXXXVIII


la chica de ojos rasgados y blusa de cuello cerrado color sol de invierno se cruza con el chico de color azabache nariz panorámica y camisa flotante de arabescos primaverales

este chico se cruza a su vez caminando bajo la respiración entrecortada de la tarde con otra chica de pañuelo dorado y cabellos ocultos que aún con todo se adivinan infinitos como su mirada como la chilaba color púrpura que la posee entre los rayos del último sol

y esta chica ya casi perdida en el pliegue de una calle gira para cruzarse con el gitanillo de piel tostada que la mira zalamero y pisa punta tacón

el chico de ojos negros y cabellos negros se cruza entonces con la mulata portentosa que lleva la noche en sus caderas y la zarandea de un lado a otro de la acera mientras se ríe de la vida como si fuera la rumba de un carnaval eterno

yo me cruzo por el hilo de la calle que va de mi casa hasta el Metro con esta secuencia de corazones asfaltados y me sorprende siempre mi propio extrañamiento al preguntarme si acaso camino por una calle de Madrid o del Mundo

E.
(de Canto al Infinito)

lunes, 15 de diciembre de 2014

Alba


Y yo me dije:
Este es el amor
y en él se pierde la mirada
(porque miraba y no veía,
porque trataba de sentir
y no sentía nada).

Y envuelto en nada yo me dije
este es el amor:
un grito de pájaro al amanecer,
un grito en la distancia,
un pájaro que pasa allá a lo lejos,
unas alas dentro del corazón.

E.
(de Las enseñanzas de Manolo)

viernes, 12 de diciembre de 2014

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Canto CXVIII


la mitad del árbol
es la mitad de mí mismo

la mitad de la araña
que teje su tela en el árbol
para atrapar el tiempo
de la mosca
que parte el tiempo en dos
ahora o nunca
es la mitad de mí mismo
cola de cometa

mi otra mitad
está en aquel altillo
donde dejaste tus ojos
antorchas en la oscuridad

mi otra mitad
es como astato radiactivo
se descompone en palabras mientras
miro sin saber
si eres mitad de luna
o de noche

E.
(de Canto al Infinito)

martes, 9 de diciembre de 2014

Bendición


Una mano se acerca, una mano gigante sin presencia, una mano invisible. Una mano me sigue por la acera, dobla en mi espalda las esquinas, atraviesa sobre mí los parques, los puentes, las noches.

Una mano de increíbles dimensiones, de intachable pudor, brota del mismo corazón que brota el tiempo. Que es, tal vez, un corazón humano. Y brota increíblemente por toda la ciudad. Y fluye y se disuelve en el aliento de la bocacalle. Que es, tal vez, aliento humano.

E.
(de Las enseñanzas de Manolo)

viernes, 5 de diciembre de 2014

miércoles, 3 de diciembre de 2014

martes, 2 de diciembre de 2014

Canto XXVI


   El mundo que camina en mi interior 
   es un mundo fuera de todo alcance.
                                       Paul Auster 

por eso no estás quieto nunca
a expensas de la inmovilidad de tus pasos

en la otra calle
una mujer bosteza tus sueños
hechos de tiempo futuro
de tiempo que pasa

morir sobre los pasos de la aurora
no más aquí
donde los sueños no son

la furia del corazón no encuentra salida
en estos caminos trillados
pero cuando te quedas quieto
algo se mueve por dentro

algo que espera
no entiende la Espera

en el cielo gris vuela un pájaro oscuro
que atraviesa
esa franja de luz rosa

esa franja inmóvil
inalcanzable

E.
(de Canto al Infinito)

lunes, 1 de diciembre de 2014

Tradición


La tradición era que en fin de año había que follarse a una negra.

El Dipo decía que tenía que ser muy prieta y que había que estar follando a las doce para que la negra se llevara toda la mala suerte de uno y empezar el año con buen pie.

Luego me contó cómo se había ligado a aquella jevita en el M-7 y toda la labia que le había soltado para que se fuera con él a casa de su abuela después de la universidad.

El Dipo tenía unas cervezas que su primo había resuelto en la Polar y con una cinta del Médico de la Salsa puso enseguida a tono a aquel pedazo de negra.

No había nadie allí esa noche. Su primo se había llevado a la abuela a casa de su novia en Alamar para despedir el año y el Dipo aprovechó para follarse a la jeva en la cama de su abuela hasta bien entrada la noche. Me dijo que aquella negra era la candela y sabía hacer de todo en la cama.

El Dipo se despertó al amanecer sin cartera ni reloj en la mesita de noche. La negra había desaparecido como por arte de magia.

Todo esto me lo contó entre cerveza y cerveza, con una gran sonrisa y un tabaco en la mano izquierda: ¡Esa negra se llevó mi mala suerte y, de paso, se llevó todo lo que pudo!

E.
(de Memorias del otro lado del mar)