viernes, 30 de enero de 2015

Escuchar

Escuchar en silencio como si uno tuviera todo el tiempo del mundo, como si el tiempo no fuera lo más importante sino eso que uno está escuchando. Cuando uno escucha así puede escuchar todos los sonidos, todos los ruidos, todo lo que a uno le molesta (si uno está escuchando de verdad no hay nada que moleste, porque si algo te molesta entonces ya no estás escuchando, estás sintiendo eso que llamas molestia).

Escuchar el propio pensamiento de uno, el propio sentimiento de uno, lo que uno realmente es, sin intentar cambiar nada. Uno no puede cambiar nada porque todo ya está cambiando y uno lo único que hace es frenar ese cambio. Escuchar cómo eso se produce, cómo crece una hoja, cómo se abre una flor, cómo sopla y se detiene el viento…

Escuchar el encuentro del silencio de uno con el silencio de todo y de todos. Escuchar cómo se enciende la luz… y escuchar su transparencia.

E.