miércoles, 4 de marzo de 2015

Yountodo


Una cadena de palabras
tendidas sobre la arena junto al mar.
Se aproximan siempre
pero no llegan a tocarlo.

Todo está conectado y al mismo tiempo
todo está tremendamente desconectado.

Lo estamos nosotros cuando miramos
una rosa
que crece en medio de la arena
para nada,
para sí misma,
y llena nuestros ojos y nuestros pulmones
de belleza,
y nos conecta con nuestra propia belleza,
que son palabras desconectadas,
nunca perfume.

O es como el dolor de la trocanteritis,
algo a lo que damos
un significado ordenado
para conectarlo con nuestro propio yo,

pero en sí mismo es desorden,
simplemente dolor,
o nada,
vacío
(no el de la palabra).

Y, porque está vivo, muere.
Y está conectado
con todo

E.
(de Poemas comunes)