jueves, 21 de mayo de 2015

La casa deshabitada


No había una sola palabra en aquella casa.

Las paredes blancas daban la sensación
de un lienzo circular
jamás tocado por mano de hombre.

No se sabe si la gente iba allí sin palabras
o simplemente las palabras
se esfumaban de la mente y del corazón
mirando la diminuta velita
que brillaba al centro del círculo.

Era como si la casa escuchara
y acogiera las angustias profundas o superficiales
en la infinita desnudez de sus paredes.
Y era también como si cada palabra
se quemara en la llama de la velita.

Entonces el visitante entraba en sintonía con la casa,
se deshabitada de sí
hasta encontrar en su interior
el mismo espacio infinito
que habitaba la casa.

Cuando salía de allí estaba limpio
y libre para crear algo nuevo.

No habitó nunca aquella casa palabra alguna,
tal vez por esa razón
la casa parecía contenerlo todo.

Los pobladores la llamaban
Poem-Ma
que en senzar significa
Morada del Silencio

E.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Unidad


Tu espalda
             es mi espalda

un arrullo ciego
                    frotándose
contra la inmensidad de la noche

E.
(de Revelaciones del Silencio)


jueves, 7 de mayo de 2015

Sobre la poesía


La poesía me acaricia
mordiéndome los labios.

Sunil Gangopadhyay

Y si dijéramos que es velero,
ella se vestiría de olas
y escondería nuestra piel
en su piel oceánica.

Y si dijéramos que es la canción que canta el viento,
ella soplaría más fuerte aún
y despertaría los aullidos de todas las bestias salvajes.

Y si dijéramos que es el latir del corazón,
ella se burlaría de nosotros
gritando su nombre en cada piedra,
en cada hoja seca de la calzada.

Y si dijéramos que es lluvia o arcoíris,
ella levantaría flores del polvo amarillo
y haría del desierto un jardín.

Y si dijéramos que es luz,
ella haría cantar a la noche,
y si dijéramos que es noche,
ella encendería su luz
en lo más profundo de la oscuridad.

Y si dijéramos que está hecha de palabras,
ella reuniría todos los versos que están por decirse
para prenderles fuego
y que aprendiéramos a caminar juntos al sol.

Y si dijéramos que ella es silencio,
nos mordería los labios
y nos haría saber que también es
una mujer voluptuosa.

E.
(de Poemas comunes)

martes, 5 de mayo de 2015

Al jazz


1

...la muerte era de raza negra.
Joan Margarit

Me apuntas con una pistola negra en las orejas...
¡pero si yo estoy bailando!
¿no ves que estoy bailando un swing?

Me apuntas con una pistola negra en los párpados...
¡pero si yo estoy bailando!
¿no ves que estoy bailando un swing?

Me apuntas con una pistola negra en el blanco de los dientes...
¡pero si yo estoy bailando!
¿no ves que estoy bailando un swing?

Me apuntas con una pistola negra en los negros zapatos...
¡pero si yo estoy bailando, Muerte!
¿no ves que no puedo parar de bailar?

2

Hay lágrimas cayendo dentro de mí,
no tienen a dónde correr,
tal vez rieguen las ascuas de una flor ausente.

Silencio,
se acerca una trompeta.

Mi abuela cayó
sobre las pupilas del piano,
siguió cayendo hasta que el piano
se anegó en noche,
hasta que en la silla vacía
se sentó una voz.

Escucha esto: yo no estoy solo.
Escucha esto: tu nombre se parece a mi nombre.

La trompeta también dice lo mismo
pero con una libertad diferente.

La noche llega después,
llegará después,
cuando todo esto acabe.

Ahora solo estamos escuchando el preludio
de una oscuridad más vasta.

Espera,
ya casi está llegando.

3

Muévete nena.
No pares de moverte.

No digas que no puedes seguir este ritmo.
No digas que no puedes seguir
los latidos de tu corazón.

Olvida todo lo que sabes.
Olvida todo lo que crees no saber.

Muévete con esa burbuja loca que baila en la trompeta.

La noche es joven todavía
y tú también.

E.
(de Poemas comunes)