lunes, 30 de noviembre de 2015

La familia


Y le preguntaron: ¿qué es la familia?

Y él respondió:

La familia no es un simple lazo sanguíneo
que pone a varios seres juntos,
como piedras que se juntan por la corriente.
La familia es el espacio común que el destino reservó a nuestros cuerpos
y a nuestras almas
para crecer en armonía con la Vida.
Es el hilo de Dios a través de generaciones
bordando el tapiz de la gratitud.
La familia es el espejo donde te lavas la cara al amanecer.
Y también es el lecho donde cobijas tus sueños.
Es tu escuela y tu refugio, y todos sus componentes son,
de alguna misteriosa manera,
Tú mismo.

Khalil Gibran

sábado, 28 de noviembre de 2015

Un ser de luz


Mi abuela se llamaba Olvido.

Era mi “abuelita”. De cara arrugada y de alma blanca.

La recuerdo siempre de negro, con sus zapatillas de paño y aquellas medias del mismo color que sujetaba con gomas bajo sus rodillas. ¡Cómo me gustaba ver cómo se las ponía y cómo me sorprendía la blancura de sus delgados muslos!

Mi abuelita llevaba el pelo recogido en un minúsculo moñete. Me quedé con la boca abierta la primera vez que ví como lo desenroscaba y se convertía en una melena de cuatro pelos que caían hasta la cintura. Se los peinaba, se echaba brillantina, se los trenzaba y después los iba enmoñetando. Nunca quería lavárselo porque decía que se enfriaba. Mi madre tenía que obligarla a hacerlo de vez en cuando.

Cuando yo era pequeña, vivía en mi mismo barrio. Desde el balcón de mi casa divisaba a la abuelita cuando aparecía por la esquina de nuestra casa y yo gritaba contenta: ¡viene la abuelita!

Mi abuelita era muy golosa y siempre tenía algún dulce en su casa para ofrecernos; coleccionaba tabletas de chocolate a la taza…

En el barrio, vivía en una casita baja minúscula que daba a un patio comunitario. En aquel patio, a la altura de su puerta, había un rosal cuyo olor quedó fotografiado en mi olfato y … más adentro.

Cuando nos dolía la barriga,  mi abuelita hacía de hechicera dándonos friegas en la tripa “a escupitajo limpio” de manzanilla. ¡A mí me daba un asco…!

Más tarde, mi abuelita se fue a vivir al pueblo, a aquel pueblo que tuvo una fuente en la salida. Allí, en ella, refugié en ocasiones mi adolescencia. Después, allí también, observé cómo mi abuelita se consumía, cómo sus huesos no cabían en el pellejo, cómo su alma se mudaba.

Mi abuela fue un ser de luz. ¡Cómo no!

Esperanza Tenorio Artiaga

viernes, 27 de noviembre de 2015

Prohibido el paso


Encontré mi corazón deshabitado
durmiendo en una calle del centro
dentro de una caja de cartón.

Había un cartel en la puerta que decía:

¡No pasar,
aquí no se le ha perdido nada
a nadie!

Teresa de Calcuta

jueves, 26 de noviembre de 2015

Finita espiral


La hoja del álamo
cae lentamente
girando sobre la tierra,

que cae lentamente
girando sobre el sol,

que cae lentamente
girando…

sobre el agujero negro
del centro de la galaxia.

Stephen Hawking

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Historia de amor


Un hombre y una mujer
han abierto entre ellos
un abismo,

y han bajado confundidos de
tanta rabia,

y juntos
han sembrado en el abismo
una flor.

Ko Un

martes, 24 de noviembre de 2015

Una flor grande para una muchacha pequeña


Hechizado por una bella flor al clarear la mañana, me detuve en la puerta del jardín y escuché este susurro -por favor, llévame junto a Jane. El sonido era encantador, pero yo respondí de esta manera -eres una flor muy grande y Jane es una muchacha pequeña. Ella replicó -lo grande se convierte en pequeño, lo pequeño se hace grande.

Admirado por la sabiduría de la flor contesté -bella flor, Jane es una muchacha cualquiera, no es tan importante para mí. Ella entonces dijo -lo más importante carece de importancia, lo que no importa nada es lo más importante.

Quedé sin armas ante aquella sabia flor y me decidí a llevarla a Jane, pero me detuve en el acto y le dije -para llevarte a donde deseas tengo que arrancarte del jardín, si lo hago morirás. La flor dijo -la vida siempre conduce a la muerte, la muerte siempre conduce a la vida.

Me impactó la noble belleza de esta flor y quise saber un último detalle -¿cómo puedo explicarle todas estas cosas a Jane? La flor me miró fijamente un instante y habló luego como en una lenta plegaria -no necesitas explicar nada, las palabras no son ninguna explicación, sólo el silencio dice algo.

Richard Bach

lunes, 23 de noviembre de 2015

El prójimo


Un hombre vio a un árbol herido
y lo curó,
otro vio a un animal hambriento
y lo alimentó,
otro vio a su hermano con frío
y lo abrigó,
y otro vio una ciudad a oscuras
y la iluminó.

Si quieres saber por qué lo hicieron,
ve y haz tú lo mismo.

Francisco de Asís

domingo, 22 de noviembre de 2015

El mundo se hizo anciano


Negra la brisa amamantada por las nieves
                                                         sin despojos del iris,
pastan suelas con tenazas de cangrejillos,

chispas inquietas en espiral
                                 hacia los pechos dormidos de la noche.

Ella lanza su hilo desde otra esquina
                                              menos hambreada 
                        del mismo hemisferio.

Con los cabellos alocados teje
                                           su sonrisa 
                                                          encantamientos 
                                           en el marco de un cuadro,

vacío también por el reverso donde
                                               ha olvidado 
                                        un rostro benigno de preocupación.

Círculos perdidos ruedan
                             tres docenas de dioses miserables
                                             intercambiando muecas grotescas de amor.

Ella ha venido desnuda con la noche a cuestas
                                                         murmurando campanillas ebrias 
                                          para hacernos reír.
Nace el primer adiós
                      envuelto en una voluta gigante de humo y madera quemada.

Ella se hace besar en todos los rincones
y su figura, 
               tiernamente emplumada, 
                                                  batalla incansable contra la palidez.

Hojas de bosque llenan el universo y esconden 
                                                                          tres ojos 
                                                            que dibujan 
       la mirada donde podernos guarecer
                                                  del aroma de las aguas.

Ella no ha dado a luz ningún Cristo
                                   pero sabe cantar cariñosamente salmos primaverales
y esculpe alondras de cristal
                                   en la espuma lúgubre del 
                                                                           caminante.

Dos cuerpos pierden una sombra, 
                                                         ya muy lejana,
cuando acabo de recordar mi amor por uno de ellos: 
                                                                                    diminuto, 
                                                                                                   voraz.

Ella danza apasionada la leyenda
                                                  de diez alas clavadas hasta el hueso.

Destetado el rabo de nube 
                                           parte
olvidando 
              no sé qué dolor.


Joao Nazario

sábado, 21 de noviembre de 2015

Es bueno no fingir tanto


Las grandes preguntas
¿quién las responderá?

No sirven las respuestas de los libros,
ni las de otros.
No sirven
ni siquiera tus propias respuestas.

Es bueno no fingir
y quedarse en silencio:
¿de qué sirve creer que has entendido algo
que no tienes forma de comprender
con tu mente finita?

Pero las grandes preguntas son el motor invisible.

Solo funcionan de verdad
cuando ya no buscas
la respuesta,

porque te has dado cuenta que estas vivo
y no la necesitas.

Fernando Pessoa

viernes, 20 de noviembre de 2015

Azahares


Pero qué resaca tienes
Catalina, de la noche.
Resaca de ser poeta,
de letras y de alerones,
de soles que brillan lejos,
de palabras como soles.
La noche llueve hacia ti,
Catalina, en alas dobles.

Federico García Lorca

jueves, 19 de noviembre de 2015

Palabras


El poeta está obligado siempre a decir más 
que lo que esconde el rumor de las palabras
Jaroslav Seifert

Escondo la cara entre las manos.
Tus manos,
mi cara,
tu cara entre mis labios.

Escondo la risa en la barriga del
fotomatón.

Tu cara,
mi cara,
¿las manos de quién?

Escondo las lágrimas,
¡ha pasado tanto tiempo!

Y
¿dónde se quedaron fotografiadas
las palabras?

Katerina Rudcenková

miércoles, 18 de noviembre de 2015

A un ordenador amnésico


Bienaventurado el electrón que se partió por la mitad:
sus hijos engendrarán nuevas sinapsis.

Bienaventurado el microprocesador que tuvo espejismos
sobre el puente de Gaus:
él será el corazón de otro siglo.

Bienaventurada la memoria RAM que no supo mapear
órdenes en espejo:
ella olvidará lo que no fue escrito.

Bienaventurado el disco duro que perdió el magnetismo residual:
él heredará mis poemas.

Bill Gates

martes, 17 de noviembre de 2015

Contemplación


Cada día vienes a mi corazón silencioso.

¡Qué alegría recibirte
en este lugar especial!

Tú,
que eres inmenso,
vienes a conversar conmigo
por unos instantes…

Y yo me quedo
mudo de asombro.

Rabindranath Tagore

lunes, 16 de noviembre de 2015

Mi refugio


Donde no alcanza el rugido del tigre,
en la alta montaña, entre la niebla,
está mi refugio de hojas de arce.

La lluvia danza sobre mi cabeza,
el cuco canta bajo el arcoiris.
y yo despierto hacia adentro de mi.

Entre las hojas de un arce somnoliento.
Entre el torrente de primavera
y la luna de vidrio.

Wang Wei

domingo, 15 de noviembre de 2015

Tortuga asada


Pon el fuego, amor mío,
junto al lecho.

Deja que el olor
de la tortuga asada
y del vino
inunde nuestros cuerpos.

Quiero que nuestros hijos
florezcan dentro de ti.

¡Resistentes y alegres!

Kim So-wol

sábado, 14 de noviembre de 2015

Ecce Homo


eeccccee hhoommoo
ecccccce ooommooo
hececece omommmmh
ecccccee moooommo
ecccccce ommmmmmo
cceeccee ommoommo
heccccce hommmmmo
eccccccc ommmmmmm

Hugo Ball

jueves, 12 de noviembre de 2015

Proyecto poético 87654321


1 - Ir al borde del mar.
2 - Ponerse de cara al norte y dibujar una A en el aire.
3 - Ponerse de cara al este y dibujar una D en el aire.
4 - Ponerse de cara al sur y dibujar una I en el aire.
5 - Ponerse de cara al oeste y dibujar una O en el aire.
6 - Coger un puñado de arena y dejarlo escurrir entre los dedos dibujando una S en la orilla.
7 - Mirarse las manos vacías durante 3 minutos.
8 - Mirar al horizonte en silencio durante 5 minutos.

Joan Brossa

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Un poema para todos los que se atrevan


Algo ha de irse
Philip Larkin

Hay
Paz
cuan-
do

te
vas.

Y
si
no
te
vas,


no
la
se-
rás,

pe-
ro
i-
gual
hay
Paz…

¡So-
lo
nun-
ca
es-
tás!

Eduardo Scala

lunes, 9 de noviembre de 2015

Fresno

El mismo río
que se ha llevado
alegrías y penas
ha traído el otoño.

E.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Arce de Montpellier



A mis pies la hoja seca viene y va
con el viento;
hace tiempo que la miro,
hecho un hilo, de fino, el pensamiento...

Es una sola hoja pequeñita,
la misma que antes vino
junto a mi pie y se fue y volvió temblando...

¿Me enseñará un camino?...

Dulce María Loynaz

Escuchar
como si no existieran
las palabras.

Escuchar
como si no existiera
el silencio.

E.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Árbol del amor


-¿Para qué sirve el amor? -dijo él.
-¿Para qué no sirve el amor? -dijo ella.
-¿Para qué sirven las palabras? -dijo el árbol.

E.

jueves, 5 de noviembre de 2015

miércoles, 4 de noviembre de 2015

martes, 3 de noviembre de 2015

lunes, 2 de noviembre de 2015

Álamo blanco


El aire descansa en las hojas,
el agua en los ojos,
nosotros en nada.

Jaime Sabines

Si pudieran llorar en sus hojas mis ojos.
Si pudiera soñar con sus sueños mi sueño.
Si pudiera ser nada en el agua de nadie.

E.

domingo, 1 de noviembre de 2015