sábado, 19 de diciembre de 2015

Ruidos de un sueño ausente


No sabíamos lo que era yo y lo que eras tú
Karin Boye

La serpiente en las ramas del aguacero
canta en clave de jazz.

La envergadura de mis alas te envuelve
para espantar el frío invierno de nuestros cuerpos.

No creas que por eso voy a ser tu princesa,
(sería, en todo caso, una princesa peleona).

Es solo que el sueño se ha ido por la puerta del refrigerador
y ahora mismo no sé bien lo que somos.

Vera Moreno