jueves, 31 de diciembre de 2015

El camino

Al final del camino estás sólo.

Puede que te acompañe
un hombre o una mujer
y puede incluso que vayas
de la mano
de un niño.

Pero tú
estás solo.

Siempre lo has estado.

E.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Campanadas

La esperanza sólo sirve
para seguir buscando
una salida.

No hay salida.

¡Detente de una vez!

E.

martes, 29 de diciembre de 2015

Deseos de año nuevo

1

Claro que amar es difícil,
como perderse a sabiendas
en un bosque oscuro,
o abrir la puerta de la casa
a un desconocido.

2

Tirar la casa por la ventana,
literalmente,
inquilino incluido.

3

Sólo el espacio abierto.
Sólo el silencio.

4

Mi compromiso
en el nuevo año:
no volver a hacer
más promesas
como esta.

5

¡Abre tu corazón
con un achuchón!

E.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Suplantaciones


La flor del cerezo
no suplanta a la primavera,
pero casi.

Natsumi Shigure
(Traducido por Nines Cuenca)



sábado, 26 de diciembre de 2015

Lenguas


Bajemos, pues, y confundamos su lengua, 
de modo que no se entiendan unos a otros.
Génesis 11:7

Dice la leyenda que en el principio había una única raza que tenía una sola lengua. Luego las lenguas fueron confundidas y los seres humanos dejaron de entenderse. El mito marca el origen de ello en la ambición del ser humano y estos signos aún se repiten en la actualidad.

Siempre he creído que la poesía es esa lengua común que va más allá de las diferencias de idioma, de las diferencias formales y aún más allá de las diferencias significantes. La palabra, el ladrillo común, se transforma en otra cosa, para crear un nuevo lenguaje que pueda reflejar lo que todos llevamos dentro: un ser humano doliente, anhelante, amante. Y es, a veces, simplemente sonido, imagen, movimiento, música, todo ello como parte de un conjunto de significado común, que puede ser entendido y compartido por todos.

En los talleres que imparto se pone de manifiesto muchas veces este hecho del pensamiento participativo del que hablaba el físico David Bhom. Los poetas se contagian y comparten influencias los unos con los otros y, si se escucha atentamente, se ve con claridad cómo las palabras forman parte de un mismo fluir del pensamiento, que se expresa, en cada contexto particular, con un color diferente.

A continuación os dejo un ejemplo de varios textos con el mismo título escritos en un ejercicio de 5 minutos, donde los poetas muestran que más allá de su mirada personal, el proceso del ser humano es el mismo y todos somos, en esencia, la misma humanidad.

Giusseppe Domínguez

viernes, 25 de diciembre de 2015

Ruidos de un sueño ausente


No sabíamos lo que era yo y lo que eras tú
Karin Boye

A esta hora tranquila la vena azul que no palpita se vuelve hábil
y aquellas figuras del paisaje, restallante de calcio,
van ayuntando cuerpos al cordón umbilical de la noche.

Yo me siento a escudriñarte sin las formalidades de mi cabeza
y te encuentro más bello cada día: ángel recién salido del útero.

Quisiera agarrarte y quedarme atascada durante veinte minutos
en tu espalda de arrecifes de coral,
quisiera ser el ruido de tu sueño transparente en las primeras lluvias de octubre
o una rama de la jacarandá pariendo flores menstruales.

Pero soy humana y mortal como las algas de Nueva Zelanda
y este insomnio no da para mucho.

Carmen Garrido

jueves, 24 de diciembre de 2015

Ruidos de un sueño ausente


No sabíamos lo que era yo y lo que eras tú
Karin Boye

El ruido de tu lengua en mi boca
taladra las raíces que me atan a tus muñecas.
Son sonidos de cangrejos tejedores de huesos
los sonidos del insomnio,
van y vienen por donde el agua viene y se va.
Y proyectan tus manos sobre mis caderas
con la precisión de un suspiro.

Susana Recover

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Ruidos de un sueño ausente


No sabíamos lo que era yo y lo que eras tú
Karin Boye

No tengo nada de sueño.

Miro tu cuerpo desnudo sobre la cama
y me parece lo más hermoso del mundo.

Me siento iluminado
y excitado,
y sé que pronto comenzaré a acariciarte.

Y tú te despertarás,
y sonreirás,
y haremos el amor.

Sé que será muy pronto,
en cuanto termine de escribir
este poema.

Juan Carlos Ortega

martes, 22 de diciembre de 2015

Ruidos de un sueño ausente


No sabíamos lo que era yo y lo que eras tú
Karin Boye

Dafne mueve sus ramas en cruz
al eco de la flauta del dios.
Vuelta en vino el agua otra vez
corre a inundar sus pícaros ojillos
como noche de orgías.

Gira y gira el dios Pan
tintineando sus cascos al son
de una estrella fugaz.
Busca desesperado una respuesta:
el oráculo que aclare
por qué le enloquece una mujer
desnuda.

Pero Dafne no es
hermoso pececillo de cristal,
hermanita menor que proteger,
y Pan golpea sus cuernos contra humo,
clama triste a Dionisos al verla llorar hojas de laurel
en su concha de nácar.

No entiende
cómo luce su sexo al otro lado del espejo:
viento nacido en los ojos
anhelando ser aire
que se respira.

Mónica Saad

lunes, 21 de diciembre de 2015

Ruidos de un sueño ausente


No sabíamos lo que era yo y lo que eras tú
Karin Boye

El despertador, en la mesilla de noche,
serpentea en el oído del horizonte.

Recorro otra vez tu espalda con mis labios color algodón.

Quiero dejar escrita cada frase que no te dije
en esos mil pliegues de terciopelo de tu boca,

porque las palabras son abismos o escaleras,
y sólo los signos trazados con caricias
pueden hacer crecer flores
en el asfalto.

Sara Valverde

domingo, 20 de diciembre de 2015

Ruidos de un sueño ausente


No sabíamos lo que era yo y lo que eras tú
Karin Boye

Sin soñar que podía soñar
entré en el juego del amor,
yo creía.

Obstinado, con los ojos abiertos,
me fumaba un cigarrillo de pétalos dorados.

Con cara de yo no fui
me fui abandonando al sueño,
que no era sueño
pero me dormía entre sus brazos
como una segunda piel.

Juan Carlos Orella

sábado, 19 de diciembre de 2015

Ruidos de un sueño ausente


No sabíamos lo que era yo y lo que eras tú
Karin Boye

La serpiente en las ramas del aguacero
canta en clave de jazz.

La envergadura de mis alas te envuelve
para espantar el frío invierno de nuestros cuerpos.

No creas que por eso voy a ser tu princesa,
(sería, en todo caso, una princesa peleona).

Es solo que el sueño se ha ido por la puerta del refrigerador
y ahora mismo no sé bien lo que somos.

Vera Moreno

Borracho de vida


Ah, Tarumba
en esta ciudad todos se parecen a sus padres.

Andan como sus padres,
comen y cagan como sus padres,
cuchichean por los rincones como sus padres,
y sueñan con el preludio de una copla,
y creen en la dulce geometría de la muerte
como los padres de sus padres.

Sólo tú, que no tienes padres ni hijos,
aunque has gozado de mujer,
sólo tú
no te pareces a nadie.

La muerte te ronda
por los cementerios, Tarumba,
te canta canciones de amor
en las esquinas de los bares.

A ti que estás hecho de aire,
del polvo caliente que soplan los grillos.

A ti que cantas sobre las tumbas,
y te emborrachas de vida,
y te hechas a dormir la siesta en los canteros.

Jaime Sabines

viernes, 18 de diciembre de 2015

Cocodrila


La cocodrila de cola verde
se pasa el día sobre los rieles
de un tren de ensueño
que a contar viene
lo que oyó en boca del viento este:

Las manos vuelan,
el tiempo muerde,
mi alma renace
donde otro muere
y aquí en mi pecho,
cantando siempre
como un sol bueno,
mi amor se enciende.

Maria Elena Walsh

jueves, 17 de diciembre de 2015

Tus frondas sabían a justicia


¡Qué rico sabían tus frondas, mami!
Hoy lo recuerdo y se me encharca el corazón.

Y eso que soy un tipo duro.
Pero cuando te me pegabas al cuerpo
se me alteraba el pulso.

Entonces yo sabía con toda seguridad
que iba a saborear esas frondosas frondas tuyas,
ricas como el marañón que aprieta la boca.

Ahora ya no sé una mierda.

Dejaste mi pecho al descubierto
y te llevaste tus frondas a otra parte.

A cobijar a otro con más plata,
así eres tú de espléndida.

Pero yo soy un tipo duro.
Y aunque hoy escupo este bolero
sobre la barra de un bar aborrachado,
tú nunca te vas a enterar
del desbarajuste que dejaste en mi vida.

No te vas a enterar
ni por fax,
ni por correo electrónico.

Pedro Juan Gutiérrez

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Nieve tropical


A pasos breves sobre la tierra blanda
llego al lugar donde la nieve brota
y veo el ave blanca de ala rota
que a detenerme en su cristal me manda.

Su dulce trino brilla en mi aposento,
fría la luz que más calienta el alma,
quiere hacer de mi amor un mar de calma
que guarde el puro ardor de lo que siento.

Y yo de niño visto mi gran traje,
y entro en la fiel ternura del espejo,
sin miedo y sin verdad, sin equipaje.

Y una mano me encuentra por ventura
cuando yo más buscaba ese amor viejo
que me iniciara en la edad madura.

Eliseo Diego

martes, 15 de diciembre de 2015

Probabilidades


Tal vez tú estabas en aquel parque
que yo crucé cabizbajo.

Quizá estabas sentada a mi lado en la guagua,
o caminamos
por la misma calle y no nos vimos.

Puede incluso que hayas sido
una de las mujeres que me saludó al pasar
y que no supe reconocer.

Ahora que hace tanto frío
y el viento levanta olas sobre el malecón,
pienso que es probable
que estés tiritando de amor
en algún rincón de la bahía.

Y hasta puede que llegue a sentirme
culpable.

Luis Rogelio Nogueras

lunes, 14 de diciembre de 2015

Rito nupcial


-Mi compañero, toda la vida
tu gran pradera florida está,
mi compañero de la alegría
que el llanto nunca tocar podrá.

-Amada mía, de luz mi alma
tu voz inquieta llena al pasar,
amado canto de las mañanas:
¡yo más despierto no quiero estar!

-Mi compañero de fuego y agua.
-Amada mía de lluvia y llamas.
-Dos elementos no somos más.

-Arroyo blanco que el tiempo quema.
-Río de fuego que el viento besa.
-En Él, Él somos. -Por siempre ya.

Dulce María Loynaz

domingo, 13 de diciembre de 2015

Océano


Una voz escondida.
No quiebra la mirada,
                 no espanta la noche.

No diluye la lluvia ni desmorona el viento.

No cae de las manos
o del árbol
                 plantado en tierra de algas.

                 Oculta la sonrisa en su rostro,
última por nacer,
dentro de este silencio.

Hugo Mujica

sábado, 12 de diciembre de 2015

Albar


¡Está saliendo el sol, amigo mío,
                                                     está saliendo
el sol!

¿No sientes que tu corazón late más fuerte?

¿No adviertes el interior arrobamiento de la ternura
              y la avalancha de la luz
quieta
               como de
                                   agua?

Detén tus pasos,
                             observa:

                  ...la naturaleza asombrada ante el silencio...
                  ...un gesto de pájaro dentro del aire…

Parece que todo se inclina y canta
como adorando.

Está saliendo el sol,
                           ¡desde tu corazón silencioso!

El cielo
              se ha engalanado de
                                               finísima
claridad.

Juan Laurentino Ortiz

viernes, 11 de diciembre de 2015

Marco de ubicuidad


Estoy en todas partes:
soy la voz que te arrulla
cuando vas a bañarte,
soy el agua que canta...
y la muda toalla con que habrás de secarte.

Estoy en cualquier sitio
y en todos mis lugares
te contemplo y te escucho
como rey de los bares.

Siento lo que no sientes
y lo digo al oído
de todas tus verdades.
Soy tu pájaro-puente.

Me doblo con tus sábanas,
me escondo en tus chancletas
y descubro el misterio
de la piel que te encierra.

Cuando ríes desnuda
yo me río contigo,
cuando dueles me duelo,
y soy como tus lágrimas
bajo un gran aguacero.

Yo te miro el silencio.
Si estás sola estoy solo,
si lo adviertes,
te beso.

Soy la puerta del cuarto
y del otro aposento,
y me duermo contigo,
y me sueño en tu sueño.

Sé que tu piel me viste,
sé que tu nombre es bueno,
y estas y otras cosas
las escribo en tu pecho.

Yo soy el invisible
que nunca estará lejos.

Y aunque los años pasen,
y aunque extrañes mis versos,
sabrás que estoy contigo
en silente contento,

que río porque ries
en un rincón del tiempo.

Oliverio Girondo

jueves, 10 de diciembre de 2015

Superficie cuajada de brillos migratorios


Te vas como si de lejos tú misma te llamases
Alice Ruiz

La libertad estira las sábanas del otoño.

Me asomo a la ventana para mirar
tus ojos en el lago.

El rostro lleno de un sol negro.

Las manos apoyadas
en el descansillo del aire.

Me asomo para mirar
las hojas que ruedan por tu espalda hasta el espejo en sombras.

Me asomo y me asomo
para mirar
por esos hondos ojos
que me miran a mí.

Alejandra Pizarnik

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Calles de Huamachuco


Hay un niño anacrónico que llora
dentro de un impermeable cascarón.
Dime tú, humano símbolo de aurora:
¿por qué le tiembla tanto el corazón?

Es un niño y no sé qué miedo encierra
su insondable melena verde-azul
y no sé por qué huye, por qué yerra
¡cuando el amor se esconde a plena luz!

Tal desmadrado niño anda en el mundo
yo no sé con qué angustia matinal,
solitario menor de lo rotundo.

Dime mujer, por qué ese niño absurdo,
desgajado viñedo de un mortal,
se ha clavado no sé qué Cristo zurdo.

César Vallejo

martes, 8 de diciembre de 2015

Beso de besuga


Los labios fritos
los mordí al entrar.

Ella decía ser poeta.

Bostezó y fue a mirarse el ombligo en el techo de la bóveda celeste.

En la entrepierna
llevaba unas escamas largas,
cosidas con hebras de luz
transparentadas de murciélagos.

La besé en los labios de los ojos.

Miraba desde
más allá de sí misma:
pez come aguas.

Estaba rica por dentro y crujiente por fuera.
La piel de pétalos de flor ultramarina.

Me dijo que volviera más tarde.

Bueno,
dijo exactamente:
vuelve cuando la luna naranja rompa el ocaso.

Nicanor Parra

lunes, 7 de diciembre de 2015

Bombones


Sin fe en el parte de la radio
dibujo tu rostro en el andén.

No obstante espero que nieve.

Iván M. Jirous

domingo, 6 de diciembre de 2015

Fútbol


Un gol.
Dos goles.
Tres goles.
Cuatro goles.
Cinco goles.
Fin del partido.

Jan Erik Vold

sábado, 5 de diciembre de 2015

Los azules momentos del invierno


busco los za(patos por la habitación)
va - cí - a

busco la chaqueta y la bufanda ro-
                                                    ta                                    

¿busco
(una mirada en el espejo)?

                            ...me afeitaré otro día
ahora (hace ganas de empaparse de cielo)

abro la puerta sin hacer ruido, me
es-
     ca-
          po
               es-
caleras abajo como
un perro vagabundo

abro otra puerta
y otra
y otra…

el  sol deslumbra
de sol

la mañana
desnuda de humanidad
entra hasta mi
(humanidad desnuda)

me dejaré caer en un banco del parque

como
una
hoja
más

E. E. Cummings

viernes, 4 de diciembre de 2015

Recelo de nutria


El barquero en la orilla del Misisipi
  mira la corriente que se aleja como una nutria.

Los largos troncos navegan juntos hacia la desembocadura,
llenos de historias de hombres que murieron
  en las márgenes de este y otros ríos,
  sobre esta hermosa tierra.

Todos ellos construían un país libre
  donde hombres y mujeres se llamaran entre sí
  hermanos y hermanas.
Y trabajaban de sol a sol, hombro contra hombro,
  derrochando energía y sonriendo alegremente.
Y luego se tumbaban en la hierba recién nacida
  a contemplar las estrellas.

Yo también los vi.
Yo fui uno de ellos,
y arrastré troncos con mis tercas manos hasta la ribera,
y navegué río abajo
  sobre los anchos brazos de la corriente.

Walt Whitman

jueves, 3 de diciembre de 2015

Sonografía de la muerte de un político


imagínate que te meten
un largo cable de goma
por el culo.

luego imagina que le ponen
en la otra punta
un altoparlante.

luego un tío con una bata blanca
coge el altoparlante y grita tu nombre
¡hijo de puta!

y luego un sensor conectado a una pantalla
hace aparecer
en verde fosforescente
unas palabritas que todos aplauden.

¿te imaginas cuáles serán?

Charles Bukowski

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Te he traído pimientos


Los gatos no comen pimientos.

Si los comieran
te llenarían el jardín de pimenteras
cuando hicieran sus deposiciones.

Los pimientos los he traído para ti,
pedazo de zorra.

Raymond Carver

martes, 1 de diciembre de 2015

Caballos salvajes


Por las marismas de los bosques antiguos,
de una bocanada de viento,
surgen los caballos de viento,
de hojas de fuego azul entre las ramas altas.

Los caballos de viento cortan el aliento del viento.
Y una nube de madreselvas
envuelve la visión que el viento no cesa de crear.

Y los caballos marchan, todos juntos,
por el limo de rocas ambarinas,
que de pronto son árboles enmohecidos y altísimos…

Erizados,
encrespados de humo azul
sobre arena de luciérnagas.

Dylan Thomas