sábado, 19 de diciembre de 2015

Borracho de vida


Ah, Tarumba
en esta ciudad todos se parecen a sus padres.

Andan como sus padres,
comen y cagan como sus padres,
cuchichean por los rincones como sus padres,
y sueñan con el preludio de una copla,
y creen en la dulce geometría de la muerte
como los padres de sus padres.

Sólo tú, que no tienes padres ni hijos,
aunque has gozado de mujer,
sólo tú
no te pareces a nadie.

La muerte te ronda
por los cementerios, Tarumba,
te canta canciones de amor
en las esquinas de los bares.

A ti que estás hecho de aire,
del polvo caliente que soplan los grillos.

A ti que cantas sobre las tumbas,
y te emborrachas de vida,
y te hechas a dormir la siesta en los canteros.

Jaime Sabines