sábado, 2 de enero de 2016

Caminando hacia ninguna parte

Círculos,
nos movemos en círculos.

Volvemos siempre al punto de partida.
Damos el siguiente paso.
Creemos que esta vez
el camino irá en línea recta,
una estación detrás de otra.

Pero en realidad
nos engañamos a nosotros mismos.

No hay tal camino recto
y tampoco está claro
si algo está detrás
o está delante.

Sólo está claro que
nos movemos en círculos,
que una y otra vez regresamos
al punto de partida

y pasamos de largo...

no nos sentamos nunca a escuchar
lo que ese punto inmóvil,
silente,
tiene que decir.

E.