lunes, 6 de junio de 2016

Fui a comprarme una neurosis nueva, de Juan Carlos Ortega


Fui a comprarme una neurosis nueva
pero estaban prohibitivas.
Estuve revolviendo
entre las penitencias, los arrepentimientos
y los sufrimientos intensos
pero todos me parecían
demasiado ajustados
y me hacían un cuerpo
muy rígido.
De pronto, encontré inesperadamente
una sensación de placer.
Miré la etiqueta
y casi no me lo podía creer:
era una auténtica ganga.
Me la probé
y me sentaba estupendamente.

Cuando ando por la calle
con mi nueva sensación de placer
noto las miradas descaradas de la gente.
Yo camino tranquilamente
haciendo como que no me doy cuenta.

(del libro "Optimismo radical")