viernes, 8 de julio de 2016

Libre del poema


El poeta y su hijo,
descansaban plácidamente.

Eran la imagen del amor.
Eran el amor mismo.

No hacía falta poema alguno.

Ellos simplemente respiraban,
pecho contra pecho,
bajo una
               delicada luz.

E.

(Foto: Beatriz Fisac)