martes, 19 de julio de 2016

Poema saltarín


Un viejo estanque
salta una rana
plof

Basho (trad. Francisco F. Villalba)

A veces la vida te da golpes,
uno detrás de otro.
Y toda la esperanza que habías acumulado en tu corazón
se rompe de repente.

Te quedas entonces como una ranita
colgada al borde de un hueco
(por el hueco se han ido las ilusiones,
lo que esperabas de la vida,
lo que esperabas de los demás
y hasta lo que esperabas de ti mismo).

Cuando todo se ha ido
uno puede ver claramente.

Mira,
los golpes siempre son
contra la forma de pensar y de sentir
de uno mismo.
Y es eso lo que se rompe en realidad.

La ranita sigue allí agarrada.

Tiene patas fuertes,
un corazón lleno de vida...

y siempre,
siempre está lista para saltar,
aunque sea al vacío.

E.