miércoles, 17 de agosto de 2016

Libre de la inspiración


Entre los cables del tendido eléctrico
brillaba la luna.
Una nota en un pentagrama.

El poema saltaba en el aire
como una chispa agolondrinada.
¡Una lágrima negra de sol!

No tuve más remedio
que detener mi paseo
para garabatear palabras
en un banco del parque.

Así es esto de la poesía.

Algo que nunca sabes
por dónde
saldrá a tu encuentro.
Algo que no puedes controlar
y que no te pertenece.

Tú sólo estás allí
para vivir ese instante. O este otro
en el que se acaba de encender
la luz mágica de las farolas y
comienzan a cantar los grillos.

E.