martes, 24 de enero de 2017

El canto del inmediato satori, de Yoka Daishi

En nuestro sueño claramente existen
los seis senderos ilusorios.
Pero cuando despertamos
ya no hay nada,
ni siquiera los miles de fenómenos.

* * *

No hay falta ni felicidad,
ni pérdida ni ganancia.
En la paz de esa extinción absoluta
no debemos buscar nada.

* * *

Abandona los cuatro elementos
Y no pretendas quedarte con nada.
En la paz y en la extinción absolutas
bebe y come a voluntad.
Todos los fenómenos son impermanentes,
Todo es ku [Vacío].
Así es el gran y perfecto satori de Buda.

* * *

No buscar la verdad,
no cortar las ilusiones,
pues comprendo claramente
que estos dos elementos
son ku, sin forma.

* * *

El reflejo de millares de fenómenos
se manifiesta en este espejo.
Esta joya perfecta
no tiene dentro ni fuera.
La verdadera libertad de ku
elimina la relación causa efecto,
entonces todo está en perfecta confusión y desorden
y engendra abominable catástrofe.
Abandonar u, las existencias,
para quedarse solo con ku, vacuidad,
también es grave enfermedad.
Viene a ser como lanzarse al fuego
para evitar caer al agua.
Querer abandonar las ilusiones
para quedarse solo con la verdad
es discriminación, artificio e imitación.
Cuando un hombre se limita a seguir la práctica
ignorando esto
es como el que adopta a un ladrón
para hacer de él su hijo.

* * *

La verdad del zen
no necesita defensa.
El origen de las ilusiones
también es ku.
Existencia o no-existencia,
cuando se abandona
esta diferenciación
no-ku se convierte en ku.