sábado, 28 de enero de 2017

Un poema de Hehaka Sapa (Alce Negro)

Permanecía yo entonces allí,
de pie, sobre la más alta de las montañas
y abajo, a mi alrededor, estaba el círculo del mundo.
Y mientras allí estuve
contemplé más de lo que puedo describir
y comprendí mucho más que lo hasta entonces visto;
porque veía de un modo sagrado
la forma de todas las cosas en el espíritu
y la forma de todas las formas,
como si todo viviera unido cual si fuera un único ser.
Y contemplé cómo el círculo sagrado de mi pueblo
formaba parte de los muchos círculos
que componen el gran círculo,
amplio como la luz del día
y como la luz de las estrellas en la noche...