jueves, 2 de marzo de 2017

Palabras, de Natan Zach

PALABRAS

Esa alegría, ese sufrimiento, son tan sólo palabras.
Oculta tu alegría. Consigna el sufrimiento
en un lugar seguro. Escribe sólo cuando
tu mano no necesite nada, ni siquiera el dinero
del mundo. Lo que está torcido
no puede ser enderezado.
No trates de arreglar el mundo.

Esa alegría, ese dolor, dice la gente.
Pero se refieren a otra cosa: a sí mismos.
Ponte en guardia; y acecha,
en secreto, en la sangre: cuando surja
esa alegría, ese dolor, di que el hombre
no se merece esa alegría ni ese eterno dolor;
que no tiene derecho
a exhibirlo en escena; ninguno a hacerse daño
a sí mismo
con esa alegría, ese dolor;
menos aún, a herir a otro. Esa
alegría y dolor -¿no lo sabías?-
vienen y van.

NATAN ZACH