sábado, 22 de abril de 2017

Cuando se iba la luz...


Cuando se iba la luz
mis hermanas y yo nos poníamos a cantar

Desafinábamos mucho
pero no importaba

Era como si no hubiera nadie en aquella oscuridad
Sólo las voces inmateriales recorrían el salón
hasta que ellas también se apagaban

En ese instante
que a veces duraba horas
éramos hermanos de verdad

sin pensamientos
sin sentimientos
sin cuerpo y sin sombra

Eramos nada
Solo la noche era

Luego volvía la luz
y nos entraba la risa tratando de recordar
quién era el que había desafinado

E.