jueves, 20 de abril de 2017

No vas a ninguna parte...


¡No vas a ninguna parte
por mucho que te emperres
no vas a ninguna parte!

Me dijo mi madre
y me dio duro con la chancleta

Yo quería gritar
pero el grito se me atravesó en la garganta
y me quedé sin respiración

Entonces apareció el vacío

Me traspasó como una ráfaga el estómago
y vi claramente que aquello era una especie de juego
Yo era al mismo tiempo mi madre y yo mismo
movidos por algo que nos transparentaba a los dos

Mi madre me abrazaba
y yo ya no quería subirme en el tejado

ni quería ir
a ninguna otra parte

E.