jueves, 15 de junio de 2017

Manolo en el ballet


Habrás amado tres veces consecutivas
las tres imágenes que te regalará ese viejo
estanque.
Habrás sido otra vez el cisne blanco
erguida tu pureza ante una gran quietud de agua.
Habrás acariciado tu alma en círculo infinito,
en hondo vuelo de hojas,
en emanaciones de signos escritos sobre el viento,
con aroma en ascenso de piel fresca
y ondulante.
Te habrá parecido
que un naufragio de amor llegó para salvarte
cuando tu figura se perdía entre la paredes
de un beso.
Habrás dejado de ser cuerpo o espíritu viviente,
desnuda ave o mujer emplumada,
párpado o perfil.
Habrás muerto otra vez sobre el ciego tablado
soñando el nacimiento de un nuevo par de alas
mientras olvidas tu forma en el espejo.

E.